El sur de Italia se despertó en medio de un fuerte terremoto que sacudió la región de Campania, dejando al menos 26 heridos y miles de personas en las calles. El movimiento sísmico se sintió con especial intensidad en la zona del volcán Vesubio y el área metropolitana napolitana.

Daños y evacuaciones

Las autoridades locales evacuaron edificios públicos, hospitales, viviendas y estructuras históricas que quedaron bajo evaluación por riesgo de derrumbe. Los bomberos y equipos de protección civil realizaron inspecciones en decenas de edificios, algunos de los cuales presentaron grietas profundas y desprendimientos de mampostería.

"La situación es grave, pero estamos trabajando para garantizar la seguridad de la población", afirmó un portavoz de la autoridad local.

Impacto en el transporte y la vida diaria

El terremoto también afectó el funcionamiento del transporte público. Varias líneas de trenes metropolitanos suspendieron su servicio para permitir controles de seguridad en túneles y estaciones, mientras que el aeropuerto de Capodichino operó con demoras debido a la revisión de pistas y estructuras.

Riesgo de réplicas

Las autoridades italianas advirtieron que el riesgo no ha terminado. El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología informó que, tras el sismo principal, se registraron múltiples réplicas de menor intensidad que mantuvieron en alerta a la población. Los especialistas señalaron que la región atraviesa un período de actividad sísmica elevada y recomendaron a los ciudadanos seguir las indicaciones oficiales, evitar zonas con daños estructurales y permanecer atentos a nuevas comunicaciones.

El gobierno local habilitó centros de asistencia para quienes no pudieron regresar a sus hogares y reforzó la presencia de equipos de emergencia en los barrios más afectados. La prioridad, según explicaron las autoridades, es garantizar la seguridad de los edificios, asistir a los heridos y contener el impacto emocional de un episodio que volvió a recordar la vulnerabilidad sísmica del sur italiano.