En un almuerzo con periodistas en São Paulo, Herlander Zola, presidente de Stellantis para América del Sur, comunicó que la empresa está considerando la opción de cerrar una o las dos plantas que opera en Argentina.
Costos y producción
Zola señaló que el salario promedio argentino es aproximadamente el doble del brasileño, lo que encarece la fabricación local. Además, destacó que la escasa oferta de proveedores internos eleva el costo total de producción.
"El costo de producir en la Argentina, si consideramos que el parque de proveedores es limitado, no es competitivo", afirmó.
Las dos instalaciones son El Palomar, en Buenos Aires, donde se ensamblan los modelos Peugeot 208 y 2008, y Ferreyra, en Córdoba, que produce los Fiat Cronos, Titano y la Ram Dakota.
Presión de importaciones
Según Zola, la apertura de las importaciones ha incrementado la competencia de vehículos extranjeros, especialmente de origen chino y de Brasil, reduciendo la cuota de mercado de los modelos fabricados en el país.
"Con el mercado abierto, definitivamente nos deja fuera de juego", explicó.
El descenso de la participación de Peugeot en Argentina, que antes era el mayor mercado regional de la marca, también influye en la necesidad de ajustar la producción.
Decisiones vinculadas a Brasil
El ejecutivo aclaró que cualquier medida dependerá también de la evolución del mercado brasileño, que representa alrededor del 65 % del volumen automotor de la región.
"Mientras no tengamos previsibilidad sobre lo que va a ocurrir en el mercado brasileño, es difícil tomar con seguridad cualquier decisión industrial en América del Sur", indicó.
Estas declaraciones se producen a menos de tres semanas de las elecciones presidenciales brasileñas previstas para el 25 de octubre, que podrían modificar la política comercial del país.
En medio de este contexto, la posible reconfiguración de la producción de Stellantis subraya la vulnerabilidad de la industria automotriz argentina ante cambios regulatorios y de costos.