El jueves, el Senado de la Nación dio el visto bueno a la primera fase del proyecto de ley de biocombustibles, con 41 votos favorables, y lo remitió a la Cámara de Diputados para su estudio antes de que finalice el año.

Cambios propuestos para el bioetanol

El texto plantea que el actual requisito del 12 % de bioetanol en la mezcla aumente al 15 % tras el primer año de vigencia. Los cupos se asignarán mediante licitaciones, repartidos en partes iguales entre productores de caña de azúcar y maíz, basándose en el nivel del 12 %. Los tres puntos restantes que completan el 15 % no estarán sujetos a una materia prima específica.

"El objetivo es equilibrar la participación de los distintos sectores agrícolas", indicó un senador que apoyó la medida.

Nuevas metas para el biodiésel

La normativa actual fija un 5 % obligatorio, elevado a 7,5 % por decreto en 2022. El proyecto eleva ese nivel a 7,5 % de inmediato y prevé un aumento al 10 % un año después de la sanción. Además, introduce un 5 % adicional bajo la figura de “coprocesamiento”, que permite a las petroleras procesar materias primas biológicas por cuenta propia.

Se establece un período de transición hasta el 1 de enero de 2036. Durante este lapso, el cupo para empresas “no integradas” (que utilizan aceite de soja) seguirá el siguiente esquema: 7,5 % hasta 2028, 6,5 % hasta fin de 2028, 5,5 % en 2029, 5 % en 2030 y 4 % a partir de 2031 hasta 2036.

Subastas y mercado electrónico

Para el segmento libre de cuotas, el proyecto crea un mercado electrónico de subastas, gestionado por un organismo independiente con experiencia en negociación de productos energéticos y agropecuarios. En esa plataforma, productores y mezcladores podrán ofertar precios y volúmenes, buscando acuerdos mutuos. También se permitirá la firma de contratos a futuro, negociables en precio, plazo y condiciones comerciales.

El avance en el Senado se debió, en parte, a la inclusión de una cláusula que redistribuye los cupos entre empresas no integradas, logrando el respaldo de legisladores que antes se mostraban reacios. La iniciativa ahora espera la aprobación de la Cámara de Diputados, lo que permitiría que el nuevo marco regulatorio entre en vigor a partir de 2027.