En las ocho últimas campañas, Copra S.A., integrante del grupo CREA Curuzú Cuatiá, aplicó el riego por surco en la zona de Mercedes, provincia de Corrientes, logrando rendimientos promedio de maíz superiores a 7.500 kg/ha. La tecnología también brinda la posibilidad de drenar el agua sobrante cuando las precipitaciones son abundantes.
Rendimientos y gestión hídrica
El método duplica su propósito: por un lado, asegura la disponibilidad de agua en períodos secos; por otro, facilita la evacuación de excedentes en años de alta humedad. Según Juan Carlos Jaime, responsable del área de agricultura forrajera de Copra, “en años ‘Niño’ la prioridad pasa de regar a planificar la salida del agua”.
"La gran ventaja es que el maíz necesita menos agua que el arroz, lo que permite sembrar entre tres y cuatro hectáreas de maíz con el mismo recurso hídrico que una hectárea de arroz", señaló el agrónomo.
Principios de funcionamiento
El sistema se basa en surcos de 1,05 cm de separación, con dos líneas de siembra a 52,5 cm de distancia en la parte superior. Cada surco mide entre 400 y 500 m, longitud que garantiza una distribución uniforme del flujo. Para crear la pendiente adecuada, se realiza un relevamiento topográfico con tecnología RTK, ajustando la inclinación entre 0,1 % y 1,0 % y evitando erosión o encharcamiento.
El agua proviene de represas o de los ríos que cruzan la provincia, al igual que ocurre en las 100 000 ha de arroz cultivadas en la región. Se emplean canales superficiales complementados con mangas de polietileno equipadas con compuertas regulables que alimentan cada surco.
Adaptación y producción local
Los primeros equipos se importaron de EE. UU. y Brasil, pero el diseño se ajustó a la realidad local mediante la colaboración con una metalúrgica correntina, que fabrica las surcadoras bajo especificaciones propias. La carga hidráulica mínima requerida es de 40 cm, lo que asegura la presión suficiente para inflar las mangas y cubrir varios surcos simultáneamente.
"Una carga hidráulica adecuada permite un frente de agua estable y evita la asfixia radicular por exceso de humedad", explicó Jaime.
El método también favorece la rotación con arroz, ya que el maíz, al ser menos demandante, libera recursos hídricos que pueden reutilizarse en nuevas siembras.
Próximos pasos
Empresas con infraestructura arrocera ven en el riego por surco una oportunidad estratégica para diversificar cultivos y mitigar riesgos climáticos. La experiencia de Copra S.A. sugiere que la expansión de esta tecnología podría reforzar la oferta de maíz en Corrientes y mejorar la resiliencia del sector ante variaciones de precipitación.