El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Corrientes está realizando pruebas de cría de búfalos en esteros y áreas bajas, con la meta de ampliar la frontera productiva del país.
Adaptación y beneficios
El búfalo se muestra resistente a suelos encharcados y a climas húmedos, convirtiéndose en una opción viable donde el ganado vacuno enfrenta limitaciones. Además de producir carne magra, la especie aporta leche con alto contenido proteico.
"Nuestro trabajo cubre manejo, reproducción, alimentación y comportamiento productivo", señaló Luis Gándara, especialista en ganadería del INTA Corrientes.
Instalación experimental
El centro cuenta con el único rodeo bubalino propio del INTA, donde se desarrollan ensayos bajo condiciones locales. La población incluye 18 bubillas, 23 madres, 18 becerros y un reproductor (butoro), lo que permite comparar distintas etapas del ciclo productivo.
"No buscamos sustituir la ganadería bovina, sino complementarla y diversificar los sistemas mediante el uso de ambientes diferentes", añadió Gándara.
Proyección provincial
En Santa Fe, el gobierno provincial avanza con una estrategia que articula a productores, industria y ciencia. El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, explicó: "Implementamos más de 40 mesas productivas para definir prioridades y eliminar cuellos de botella".
Córdoba también apuesta por el sector, con más de 5.000 animales y proyectos de trazabilidad y procesamiento que facilitan la comercialización de carne y leche de búfalo.
Próximos pasos
El desafío ahora es consolidar una cadena de valor que incluya faena, procesamiento y exportación. La carne bubalina, baja en grasa y colesterol, y la leche rica en proteínas, podrían abrir nichos en supermercados, carnicerías y restaurantes especializados.