En la tranquila localidad correntina de Colonia Liebig, a orillas del límite con Misiones, se alza una réplica de la pirámide de Karlsruhe. El monumento conmemora el centenario de la Cooperativa Liebig, creada el 19 de diciembre de 1926, y sirve de recordatorio del origen de la comunidad inmigrante.
Orígenes de la colonia
Los primeros colonos llegaron tras la Primera Guerra Mundial, huyendo de la escasez en Alemania. Provenían mayormente de la región suroeste del país, de la ciudad de Karlsruhe, y originalmente planearon asentarse en Paraguay. El proyecto paraguayo fracasó y el grupo se instaló en la zona norte de Corrientes, cerca de la ciudad misionera de Apóstoles.
La pirámide como vínculo cultural
Según explica Cristina Siwicieki, descendiente de esos pioneros y trabajadora de la cooperativa, la réplica se levantó para que los inmigrantes y sus descendientes tuvieran “un pedacito de su tierra natal”. La estructura reproduce la pirámide situada en la plaza del mercado de Karlsruhe, donde reposan los restos del fundador de esa ciudad.
"En la actualidad somos un crisol de razas", afirmó Siwicieki.
De la yerba artesanal al líder del mercado
Durante sus primeros cincuenta años la cooperativa procesaba la yerba de forma artesanal, sin llegar a empaquetarla. El salto industrial se dio a fines de los setenta, cuando se instaló el primer molino. En 1979 salió al mercado el primer paquete de Playadito, marca que hoy lidera el consumo nacional.
Diversificación productiva
Más allá de la yerba, la Cooperativa Liebig amplió su actividad a la producción de granos, ganadería, apicultura y una planta de extracción de miel. También cuenta con un aserradero moderno que suministra madera, chips para el secado de la yerba y pallets para la logística.
Con la celebración del centenario en marcha, el presidente de la cooperativa, Ricardo Handziak, recordó el origen del nombre de la marca: "Playadito nació de la idea de una yerba fácil de preparar y de buen sabor", señaló.
La comunidad se prepara para una serie de eventos que rememoran su historia y proyectan el futuro de una organización que, tras un siglo, sigue siendo referente del sector agroindustrial argentino.