Esta semana se reactivaron disputas dentro del gobierno de Javier Milei después de casi cinco meses de relativa serenidad. Los roces surgieron entre distintos grupos libertarios y se manifestaron tanto en redes sociales como en actos de jóvenes militantes.
Nuevo detonante: elecciones en Brasil
El triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas contra Lula da Silva encendió la polémica entre la militancia libertaria argentina. Jóvenes activistas, entre ellos el colaborador de redes Santiago Caputo, expresaron su descontento por la falta de espacios equivalentes al año anterior y acusaron a la corriente “karinista” de atacarlos.
Tiro al blanco en Twitter: Romo vs Diez
El debate se trasladó al microblogging cuando el diputado bonaerense Agustín Romo cuestionó públicamente a la diputada nacional de Santa Fe, Romina Diez, cercana a Karina Milei. Diez respondió al tuitero y luego a varios usuarios libertarios que la criticaron. Ambas partes aseguraron que sus intervenciones fueron personales y no institucionales.
"Romo solo expresó una opinión", declaró la Casa Rosada.
"Los que pone Romina son todos jóvenes terceras líneas liberales sin serlo", afirmó un dirigente digital de la militancia online.
Futuro de las listas 2027
En medio de la discusión, surgieron dudas sobre la distribución de cargos para las elecciones de 2027. Desde el sector de Karina Milei advierten que el número de plazas podría reducirse, lo que complicaría la incorporación de nuevos candidatos. Señalan que muchos incumbentes se reeligen y que los acuerdos políticos vigentes deberán respetarse.
Otros focos: debate sobre el Islam y posible acción judicial
Paralelamente, el tuitero Daniel Parisini ("el Gordo Dan") vinculó a la comunidad islámica a supuestos presiones tras una denuncia del Centro Islámico. La respuesta pública de Zulemita Menem se limitó a una carta. Por otro lado, el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques habría contemplado presentar una demanda contra Irán ante la Corte Internacional de Justicia por el atentado a la AMIA, aunque el proyecto aún no está definido.
La administración busca calmar los ánimos y evitar que estos roces escalen, mientras se prepara la agenda legislativa de los próximos meses.