El pasado fin de semana, Córdoba fue el escenario del 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binarias, que reunió a cientos de organizaciones en la avenida General Paz y la zona del Patio Olmos. La convocatoria buscó visibilizar la oleada de violencias y la crisis económica que afecta a mujeres y disidencias.

Manifestaciones y reclamos

A la caída del sol, la ciudad cerró el tráfico y se llenó de cantos, tambores y pancartas que recordaban a víctimas como Azul Semechenko, Sofía Fernández, Fernanda Arias, Diana Sacayán y el joven transmasculino Tehuel de la Torre, aún desaparecido. Los manifestantes denunciaron los llamados "travesticidios" y "transfemicidios", atribuidos al odio y a la represión policial.

"Cada 30 horas una mujer o una travesti es asesinada en nuestro país", señaló la organización al presentar los datos, añadiendo que en el 80% de los casos el agresor es alguien cercano a la víctima.

Historia y logros del Encuentro

Desde hace cuatro décadas, los encuentros de mujeres funcionan como laboratorios de politización. Entre sus aportes destacan la reforma del código de divorcio, la legalización del aborto seguro y gratuito, la implementación de cuotas femeninas en cargos públicos y la aprobación de la ley de fertilización asistida. La pandemia limitó su formato presencial, pero la edición de Córdoba recuperó la masividad y la diversidad de voces.

La apertura se realizó en la diagonal Hipólito Yrigoyen, frente al Museo El Buen Pastor, donde se recordó la fuga de presas políticas de los años setenta y se honraron a mujeres del pueblo comechingón, afrodescendientes y quilmes, cuyas tradiciones fueron invocadas mediante el aroma de plantas medicinales.

Estadísticas y testimonios

Durante la jornada, familias de víctimas de femicidio compartieron sus historias: Araceli Fulles, Wanda Taddei, Agostina Vega y la adolescente que conmocionó al país hace once años al marcar el aniversario de "Ni Una Menos". Los organizadores subrayaron que, según los registros del Encuentro, "una mujer o una travesti pierde la vida cada 30 horas, y en la mayoría de los casos el agresor es alguien de confianza".

El evento concluyó con la firme convicción de que la resistencia colectiva es la única herramienta para enfrentar la política de endeudamiento y la supuesta intención del gobierno de "exterminar los lazos sociales".