El Banco Central comunicó que, a partir de este sábado 17 de octubre de 2026, los retrasos en los pagos de los hogares retrocedieron por primera vez desde marzo de 2024, mientras que la morosidad del crédito total al sector privado se mantiene estable. En ese escenario, las entidades financieras están presentando distintas opciones de refinanciación y especialistas advierten sobre los cuidados al pactar nuevos acuerdos.
Presupuesto realista y honestidad
"Lo mejor es hacer un presupuesto familiar lo más sincero y ajustado posible", señaló Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
Barbero aconseja registrar todos los ingresos y egresos, incluso los gastos menores, para determinar la capacidad de pago mensual. Añade que, aunque nadie está exento de solicitar refinanciamiento, la transparencia genera confianza y facilita la negociación.
Priorizar deudas y evitar extensiones
El especialista recomienda destinar el dinero disponible a las deudas más significativas y contactar primero a los acreedores con los montos mayores. Intentar refinanciar una sola obligación a la vez puede alargar el proceso y volverlo insostenible. En caso de contar con ingresos extraordinarios, Barbero sugiere reservarlos como ahorro para imprevistos y, de ser posible, utilizarlos para amortizaciones anticipadas que pueden generar descuentos.
"No tiene sentido incumplir tras pagar los primeros dos meses", advirtió Barbero, recordando que el incumplimiento genera intereses punitorios y posibles aumentos de tasas.
Actuar antes de que el problema se agrave
Santander indica que la refinanciación puede ser una herramienta útil para ordenar las finanzas ante una dificultad puntual y aconseja acercarse al banco al detectar los primeros signos de tensión: "Cuanto antes se analiza la situación, más posibilidades hay de encontrar una alternativa adecuada".
Maximiliano Coll, subgerente de banca minorista del Banco Ciudad, coincide en que no es necesario esperar a una crisis para solicitar la refinanciación: "De esa manera, se achica la deuda futura porque siguen corriendo intereses y el IVA de las tarjetas".
Conocer bien la modalidad elegida
Desde Banco Galicia resaltan que existen varias alternativas, como la actualización UVA, que requieren entender su funcionamiento y proyectar la evolución de la cuota para asegurar la capacidad de pago a largo plazo.
En resumen, armar un presupuesto honesto, priorizar deudas mayores, actuar con anticipación y comprender la modalidad elegida son pasos esenciales para que la refinanciación sea una solución y no una nueva fuente de morosidad.