Los empleados de bancos de todo el país ya cobran el aumento de 1,9% correspondiente a septiembre, según el acuerdo que la Asociación Bancaria —el gremio que conduce Sergio Palazzo— firmó con las cámaras del sector. El ajuste se aplicó sobre las remuneraciones brutas, normales, habituales y totales, tanto remunerativas como no remunerativas, e incluyó los adicionales convencionales y no convencionales.
Con esa suba, el sueldo inicial de la actividad quedó en $2.552.560,34 brutos. Si se le suma la participación en las ganancias de $73.786,55, el ingreso total de quien empieza a trabajar en un banco llega a $2.626.346,89, de acuerdo con lo informado por el propio sindicato.
Un esquema que sigue mes a mes a la inflación
A diferencia de otros gremios que acordaron porcentajes cerrados por tramos para varios meses, el sector bancario mantiene una modalidad de revisión periódica que acompaña la evolución de los precios de cada período. Ese mecanismo volvió a aplicarse en septiembre y, según la Asociación Bancaria, continuará en octubre, noviembre y diciembre con el alcance previsto en los convenios ya firmados.
La negociación paritaria se retomará en la segunda quincena de enero de 2027. Hasta entonces, los salarios del sector seguirán la marcha mensual de la inflación según lo pactado.
Con el ajuste de septiembre, los sueldos bancarios acumulan un alza de 23,6% en los primeros nueve meses de 2026. El cálculo se hace sobre las remuneraciones vigentes en diciembre de 2025 y resume los aumentos aplicados a lo largo del año.
Bono del Día del Bancario: mínimo de $2.275.519,25
El acuerdo también actualizó el monto del bono por el Día del Bancario, el beneficio que el sector cobra cada noviembre. El valor mínimo quedó en $2.275.519,25 y deberá abonarse hasta el 6 de noviembre. La cifra es algo menor al salario inicial mensual y se suma al ingreso regular de ese mes.
Cómo vienen los salarios frente a la inflación
El caso bancario se da en un contexto de paritarias en distintas actividades. Los datos provisorios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran que en agosto el salario medio del empleo privado registrado subió 1,3% real respecto de julio, en la serie desestacionalizada. En el mismo período, la remuneración promedio de los principales convenios colectivos avanzó 0,9%. En ambos casos, la variación implica una mejora del poder de compra frente a la inflación.
El balance desde noviembre de 2023, antes de la asunción de Milei, es diferente. El salario promedio del sector privado registrado se ubica 1,2% por encima de aquel nivel, mientras que el de los principales convenios acumula una pérdida real de 6,9%. Según la Secretaría de Trabajo, los salarios privados cayeron con fuerza en diciembre de 2023 y enero de 2024, se recuperaron hasta superar el nivel de noviembre de ese año en septiembre de 2024 y alcanzaron un máximo en el primer trimestre de 2025. Luego atravesaron fluctuaciones, pero en agosto de 2026 conservaban una mejora acumulada.
Los salarios negociados en paritarias avanzaron hasta comienzos de 2025 y desde el segundo trimestre de ese año entraron en una tendencia descendente que no lograron revertir por completo.
Entre las actividades con mayores incrementos reales acumulados en la era Milei aparecen las entidades deportivas, con 15%, y la actividad gráfica, con 13,2%. Gastronomía y hoteles, y farmacias, registraron una suba de 11% cada una. También mostraron mejoras transporte de carga, seguridad, maestranza, frigoríficos e industria aceitera.
En el otro extremo, la actividad textil tuvo la mayor pérdida de poder adquisitivo, con una caída de 32% respecto de noviembre de 2023. Le siguieron comercio, con 18% de retracción, transporte de pasajeros, con 13%, y encargados de edificios, con 12,1% de pérdida.