La gestión de Katie Zacharia al frente de la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca terminó casi antes de empezar. Este sábado, el Gobierno de Estados Unidos confirmó que la funcionaria dejó el cargo después de apenas cinco días, según informó la administración de Donald Trump.
El detonante fue su primera conferencia de prensa, el martes pasado. Duró unos 15 minutos, aceptó solo tres preguntas —todas de medios afines al oficialismo— y en ese lapso mostró inseguridad y varias vacilaciones.
Un debut con tropiezos
En ese breve encuentro, Zacharia confundió a su marido con el presidente y no logró responder sobre el vínculo con Ucrania. Pero el punto más delicado fue otro: se presentó como abogada sin haber aprobado el examen de acceso que se exige tras completar los estudios en California.
Ese dato pesó más que cualquier otro a la hora de la salida. Con antecedentes como comentarista conservadora en televisión, la ahora exvocera pagó caro su falta de experiencia en el rol.
El costo de la inexperiencia
La salida de Zacharia se suma a una seguidilla de cambios en el equipo de comunicación de la Casa Blanca. Su paso fugaz por el cargo quedó marcado por la conferencia del martes, que la administración no logró capitalizar.
El Gobierno confirmó la decisión sin dar mayores detalles sobre quién ocupará el puesto. La pregunta que queda abierta es si el próximo vocero tendrá el perfil que Trump busca para enfrentar a la prensa.