La costarricense Rebeca Grynspan dio un importante paso hacia la secretaría general de la ONU al encabezar la primera votación de sondeo del Consejo de Seguridad. Esta votación marca el inicio del proceso para elegir al sucesor de António Guterres, quien dejará su cargo el 31 de diciembre de 2026.
Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica y actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), recibió la mayor cantidad de evaluaciones favorables en la votación indicativa celebrada a puerta cerrada entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad.
El proceso de votación
En esta primera ronda, los Estados miembros calificaron a cada uno de los siete candidatos mediante tres opciones: “recomendar”, “desaconsejar” o “sin opinión”. Aunque el resultado no es vinculante, permite medir el nivel inicial de respaldo político de cada aspirante.
Los candidatos
Grynspan obtuvo el mayor número de menciones favorables, ubicándose por delante de la exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, y del director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi. La lista de aspirantes también incluye a la expresidenta de Chile Michelle Bachelet, la diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa, el exrepresentante ugandés ante la ONU Olara Otunnu y el expresidente de Senegal Macky Sall.
El camino hacia la elección
El proceso está lejos de concluir, y expertos en diplomacia internacional advierten que podrían incorporarse nuevos candidatos durante las próximas semanas. El respaldo o rechazo de cualquiera de los cinco países con derecho de veto (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido) suele definir el desenlace de la elección.
Expectativa y tradición
Diversos Estados consideran que ha llegado el momento de que, por primera vez desde la creación de Naciones Unidas en 1945, una mujer ocupe la Secretaría General del organismo. Además, existe una tradición no escrita de rotación geográfica, según la cual corresponde a América Latina y el Caribe presentar al próximo titular de la ONU.
La expectativa es alta, y el Gobierno de Costa Rica ya manifestaba optimismo sobre las opciones de Grynspan semanas antes del inicio formal de las votaciones. El canciller Manuel Tovar aseguró que la candidatura costarricense reunía las condiciones necesarias para liderar una profunda transformación dentro de Naciones Unidas.