El pasado jueves, en Puerto Madero, el XV Foro Nacional de Agronegocios organizado por LIDE Argentina reunió a los máximos dirigentes del agro: Alejandro Elsztain, CEO de Cresud; Ignacio Bartolomé, CEO de GDM; e Ignacio Lartirigoyen, presidente de Lartirigoyen. El encuentro, moderado por Rodolfo de Felipe, presidente de LIDE, sirvió para evaluar la situación del sector y proyectar los desafíos próximos.

Eficiencia bajo presión

Los tres ejecutivos coincidieron en que la rentabilidad del productor está condicionada por la carga impositiva y los riesgos climáticos. Aun así, resaltaron que la agroindustria argentina mantiene una “eficiencia interna” notable. Según Elsztain, “el productor argentino se ha defendido tanto que hoy ocupa una posición privilegiada para competir”.

"Toda la escasez que vivimos nos obligó a ser muy eficientes", afirmó Elsztain.

El panel recordó que la campaña reciente alcanzó entre 150 y 172 millones de toneladas, generando más de US$40.000 millones en divisas. Para la campaña 2026/27, los participantes anticipan buenas expectativas, aunque advierten que la volatilidad cambiaria y los costos crecientes siguen como riesgos.

Tecnologías y biotecnología como prioridad

Bartolomé señaló que la transformación financiera del agro ha desplazado la atención de la agronomía, y que ahora es crucial retomar la innovación en el campo. “Tenemos que ir eligiendo e ir de a poco para incorporar cambios, porque la velocidad es alta”, comentó.

Los líderes coincidieron en que la falta de acceso a biotecnología moderna limita la competitividad. El representante de GDM indicó que “se requiere un mejor acceso a biotecnología y genética más avanzada” para diversificar la producción y aumentar el valor agregado.

Ley de semillas obsoleta

El debate también abordó la normativa vigente desde 1978, la cual, según los panelistas, no contempla transgénicos, edición génica ni fertilización artificial. Bartolomé comparó la inversión en investigación de soja: US$1 por hectárea en Argentina frente a US$4 por hectárea en Brasil. Además, destacó que en Brasil el 85 % de los productores paga la semilla, mientras que en Argentina esa cifra es del 40 %.

"En Brasil fertilizan y corrigen como locos", recordó Bartolomé.

Los ejecutivos concluyeron que la actualización de la ley de semillas es esencial para cerrar la brecha tecnológica y aprovechar oportunidades que ya aprovechan países como Brasil y Estados Unidos.

Próximos pasos

El foro dejó abierta la agenda para seguir discutiendo políticas que faciliten la adopción de nuevas tecnologías y mejoren el marco impositivo, con miras a consolidar la posición del agro argentino en los mercados internacionales.