El pasado lunes, la Agencia de Policía Metropolitana de Seúl arrestó a 80 personas que habían instalado dispositivos no originales para habilitar la función de conducción autónoma total (FSD) en sus vehículos Tesla, según informó la autoridad surcoreana.

Operación policial y sanciones

Durante la redada, los agentes incautaron 21 aparatos diseñados para sortear el bloqueo geográfico del software. Los imputados podrían ser procesados bajo la Ley de Gestión de Vehículos de Motor, con penas de hasta dos años de prisión o una multa de 20 millones de wones (aprox. 15.000 dólares).

"Los dispositivos alteran la red CAN del vehículo y permiten eludir el bloqueo geográfico", señaló un agente de la Policía Metropolitana.

Cómo funcionan los dispositivos piratas

Los artefactos se conectan a la red CAN, el bus interno que comunica los módulos electrónicos del auto, y envían una señal que simula la activación oficial del FSD. Algunos fueron ensamblados a partir de código disponible en GitHub, mientras que otros llegaron importados desde China y Europa.

"El hardware se fabrica con componentes comunes y se programa para imitar la señal de activación del FSD", explicó un técnico informático que colaboró en la investigación.

Repercusiones para Tesla y la normativa surcoreana

En Corea del Sur, el acceso oficial al FSD está limitado a los Model S, Model X y Cybertruck fabricados en EE. UU. Los Model 3 y Model Y provenientes de la Gigafábrica de Shanghai no cumplen con los requisitos locales. Desde abril de 2026, Tesla detecta remotamente estos dispositivos y desactiva la función en los autos afectados.

"Quienes usen estos aparatos perderán la cobertura de garantía y asumirán la responsabilidad en caso de accidente", advirtió la compañía.

La medida se produce en medio de una investigación de la NHTSA en EE. UU sobre el uso de los robotaxis de Tesla en zonas escolares, lo que intensifica el escrutinio internacional sobre la seguridad de la conducción autónoma.