Jeff Bezos puso fecha aproximada al futuro financiero de Blue Origin: la empresa espacial que fundó en el año 2000 podría cotizar en los mercados públicos, pero no a corto plazo. En una entrevista con Fox News, el creador de Amazon sostuvo que la compañía tiene lógica como firma que cotice en bolsa, aunque aclaró que ese escenario se ubica dentro de varios años.
"Creo que, algún día, Blue Origin saldrá a bolsa. Sería dentro de varios años", afirmó Bezos. La declaración es una de las más explícitas hasta ahora sobre los planes de la empresa, aunque no implica que haya comenzado los trámites formales ni que exista un calendario definido para la oferta pública inicial (OPI), el proceso por el cual una compañía privada empieza a vender acciones al público.
Una ronda de capital que cambió la escala
Este año, Blue Origin recibió 10.000 millones de dólares de inversores externos, su primera gran ronda de financiamiento desde su creación. Según los informes sobre la operación, esa inyección de capital ubicó la valoración de la empresa entre 130.000 y 140.000 millones de dólares.
Bezos también reveló cuánto puso de su propio bolsillo: alrededor de 28.000 millones de dólares invertidos en la compañía espacial. Una eventual salida a bolsa le daría a Blue Origin una nueva vía de financiamiento para desarrollar cohetes, infraestructura y proyectos orbitales, y abriría a los inversores la puerta de entrada a una de las firmas privadas más relevantes del sector.
La carrera con SpaceX y los contratos con el Estado
La empresa busca recortar distancia con SpaceX, el líder de la industria espacial privada. Blue Origin ya consiguió contratos por varios miles de millones de dólares con la NASA y la Fuerza Espacial de Estados Unidos, entre ellos proyectos vinculados al programa lunar Artemis, que apunta a establecer una presencia sostenida en la Luna y sus alrededores.
El desarrollo de vehículos de lanzamiento reutilizables es uno de los ejes de la competencia entre ambas compañías. En ese terreno, el cohete New Glenn es clave para la estrategia de Blue Origin: está diseñado para llevar cargas al espacio y reutilizar su primera etapa, con el objetivo de abaratar los lanzamientos.
New Glenn, con diciembre como fecha de regreso
El programa de New Glenn sufrió retrasos. Una explosión en la plataforma de lanzamiento obligó a reordenar el calendario de operaciones. Bezos indicó que la compañía prevé retomar los despegues del cohete en diciembre, una instancia que servirá para medir la capacidad de Blue Origin de acelerar su ritmo de actividad.
Ese proceso está ligado al futuro financiero de la firma: una mayor frecuencia de lanzamientos, nuevos contratos con gobiernos y avances en sus proyectos espaciales reforzarían su posición antes de un eventual desembarco en Wall Street.
El antecedente que marcó el mercado
Las palabras de Bezos llegan después de un movimiento de alto impacto de su principal competidor. SpaceX realizó en junio una salida a bolsa que recaudó 75.000 millones de dólares y llevó la valoración de la compañía de Elon Musk hasta 1,77 billones de dólares. Ese resultado mostró el interés de los mercados por las empresas de exploración espacial, lanzamiento de satélites e infraestructura orbital. Por ahora, en Blue Origin la película recién empieza y la bolsa queda para más adelante.