El Banco Central del Paraguay (BCP) dispuso este martes la resolución de Ueno Bank, el banco digital de mayor crecimiento del país vecino, y dejó con los fondos congelados a cerca de 3 millones de clientes. La entidad está vinculada a los negocios del presidente Santiago Peña, el aliado sudamericano más cercano de Javier Milei. El Directorio del organismo aprobó la medida por unanimidad en una resolución fechada el 2 de noviembre y difundida pasadas las 3 de la mañana.
El detonante fue el índice de solvencia del banco, que quedó por debajo del 50% del mínimo exigido "como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización", según el comunicado oficial. La decisión se enmarca en la Ley N° 2.334/03, de garantía de depósitos y resolución de entidades financieras.
Qué pasa con los clientes
La Superintendencia de Bancos designará interventores para verificar la situación patrimonial del banco a la fecha de la resolución y preservar sus activos. Hasta que el BCP complete el balance de exclusión, que puede demandar hasta 15 días, las cuentas y tarjetas de Ueno seguirán inactivas. Unos 120 funcionarios del organismo ya fueron enviados a las sucursales para iniciar la conciliación, mientras la Policía Nacional custodiaba los accesos a las sedes durante la mañana.
"Se congela hasta que el BCP haga el balance de exclusión y cada depositante va a poder seguir operando en la entidad de su preferencia", señaló el director Marco Aurelio González en la conferencia de prensa de las 7 de la mañana.
El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 75 salarios mínimos mensuales, equivalentes hoy a G. 228.300.000. La cobertura es por persona física o jurídica y por entidad, no por cada cuenta. Para los saldos que superen ese monto, el BCP aplicará los mecanismos previstos en la ley "para procurar la mayor protección posible". El organismo también anticipó que la protección de los depositantes "irá acompañada de la investigación de las responsabilidades que correspondan" y recomendó al público "evitar tomar decisiones basadas en rumores o información no verificada".
La ruta del dinero
El presidente del BCP, Carlos Carvallo, explicó que la resolución es el "desenlace de varios meses de trabajo técnico". El rastreo comenzó el 5 de junio, cuando la Superintendencia detectó créditos otorgados por Ueno a empresas vinculadas "al grupo que controla la entidad". Según Carvallo, la documentación de esas firmas "no permitía establecer directamente su vinculación con el grupo controlador", por lo que fue necesario analizar "la trazabilidad de los recursos hasta determinar la ruta del dinero".
El funcionario agregó que las previsiones adicionales que hundieron el índice de solvencia respondieron "principalmente a debilidades en las carpetas de operaciones crediticias, así como la activación de servicios informáticos que no contaban con una justificación plenamente respaldada".
Un golpe al ejemplo de Milei
El BCP sostuvo que la medida busca "proteger a los depositantes y preservar la estabilidad del sistema financiero" y la describió como "un caso puntual, que no representa una condición generalizada del sistema financiero paraguayo". Los activos y pasivos de Ueno pasarán a otras entidades mediante un proceso competitivo.
El impacto excede lo financiero: el gobierno de Peña fue presentado en varias oportunidades por Milei como modelo de orden macroeconómico y de un Estado que, en sus palabras, no debe ser "un obstáculo para el desarrollo". La caída de Ueno deja esa vitrina con un frente abierto y una investigación en curso sobre las responsabilidades dentro del banco.