Panamá se encuentra entre los países con mayor capacidad de conservación de carbono costero en la región, gracias a sus 183,774 hectáreas de manglares distribuidas en ambas costas. Un solo hectárea de manglar puede almacenar hasta cuatro veces más carbono que un bosque tropical terrestre, lo que convierte a estos ecosistemas en uno de los mayores reservorios naturales de carbono azul del planeta.
Amenazas a los manglares
Pese a su importancia, los manglares en Panamá se han visto amenazados. Se estima que el país ha perdido cerca del 50% de su cobertura original de manglares en los últimos 50 años, principalmente por la expansión de actividades agroindustriales, desarrollo inmobiliario no planificado y fuentes de contaminación.
Iniciativas de conservación
El país ha trabajado en mantener su valioso posicionamiento internacional en esta materia a través de iniciativas de conservación y restauración, así como su participación en mecanismos globales vinculados al carbono azul. Panamá está en la fase de construcción del Capítulo Nacional de la Alianza Global de Manglares, una iniciativa que busca crear una ruta de protección, restauración y uso sostenible de estos ecosistemas.
Reconocimiento y protección
La nación cuenta con el reconocimiento de los manglares dentro de los seis humedales panameños inscritos como sitios RAMSAR, de importancia internacional por su valor ecológico y su papel en el mantenimiento de la biodiversidad. El marco legal e institucional que respalda la protección de los manglares y demás humedales costeros en Panamá se sustenta en la Ley 41 de 1998, General de Ambiente, y la Ley 304 de 2022, que establece la protección integral de los arrecifes coralinos, los pastos marinos y los ecosistemas marino-costeros asociados.
El 26 de julio se celebra el Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar, establecido por la UNESCO en 2015. En este contexto, Panamá busca robustecer el marco de gobernanza para la conservación de manglares y recuperar 1,800 hectáreas en los próximos 3 años.