El Gobierno de Omán inició una ofensiva diplomática para destrabar la crisis en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico. El ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi, mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos de Irán, Egipto, Arabia Saudita, Qatar y Kuwait para acercar posiciones y promover un acuerdo que permita garantizar el tránsito de embarcaciones.
Según el Ministerio de Exteriores de Omán, las conversaciones se centraron en identificar mecanismos que favorezcan un consenso estable sobre la circulación marítima en el estrecho, esencial para el comercio internacional y el transporte de hidrocarburos. La iniciativa busca reducir las tensiones en la zona tras meses de enfrentamientos y desacuerdos sobre el control del tráfico naval.
Contexto de las conversaciones
La diplomacia omaní señaló que los contactos se centraron en “maneras de mejorar las oportunidades para alcanzar acuerdos prácticos, justos y duraderos sobre la navegación y el flujo de las cadenas de suministro mediante soluciones políticas y diplomáticas que sirvan a los intereses colectivos de los países de la región y de todas las partes beneficiarias de la navegación a través del estrecho de Ormuz”.
Avances y desafíos
Fuentes conocedoras de las negociaciones indicaron que representantes de Irán y Omán mantienen reuniones para intentar reactivar el tránsito comercial por Ormuz. Se analiza la reapertura del denominado “paso central” del estrecho, una ruta que prácticamente dejó de utilizarse desde el inicio del conflicto. Sin embargo, se advirtió que el canal central podría requerir operaciones de desminado antes de volver a utilizarse con normalidad.
Reacciones internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que existen contactos diplomáticos en marcha. Aunque no precisó si se refería específicamente al estrecho de Ormuz, personas familiarizadas con el proceso mencionaron que participan representantes de Egipto, Qatar y Pakistán, así como los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner.
El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de conexión entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, y su estabilidad es crucial para el mercado energético mundial.