En una operación rápida y efectiva, agentes de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS) de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) rescataron a una niña de 5 años de edad y a su niñera. Ambas habían sido secuestradas en el municipio de Las Vegas, Santa Bárbara, mientras una banda de delincuentes exigía una millonaria suma de dinero a cambio de su liberación.
La niña y su niñera fueron privadas de su libertad mientras viajaban en una mototaxi. Los captores enviaron mensajes vía redes sociales al padre de la menor exigiendo el pago de 7 millones de lempiras para devolverla con vida.
Tras recibir la denuncia, los equipos especializados iniciaron un despliegue operativo táctico en los puntos clave de la zona. La fuerte presencia de los uniformados en las vías de comunicación obligó a los sospechosos a abandonar a la menor y a su cuidadora a la orilla de la carretera que conduce hacia la comunidad de El Mochito, dándose inmediatamente a la fuga.
Investigación en curso
A pesar de que la niñera fue hallada a salvo y liberada junto a la menor sin presentar daños físicos, las autoridades policiales mantienen una investigación minuciosamente abierta sobre todo el entorno cercano de la familia, incluyendo a la niñera.
Uno de los elementos centrales que analizan los investigadores es un video de videovigilancia que muestra el momento preciso en que la niñera y la niña se suben juntas a una mototaxi acompañadas por otra persona. Aunque formalmente se pedía rescate por la recuperación de ambas, la DPI analiza a detalle cada segundo de la grabación y la línea cronológica de los hechos para descartar o confirmar si existió algún grado de complicidad o participación indirecta en la planificación del secuestro.
Casos recientes de secuestros en Honduras
El oportuno rescate efectuado en Santa Bárbara se suma a una serie de operativos exitosos que la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS) ha ejecutado en los últimos meses en departamentos como Cortés, Yoro, Francisco Morazán y Olancho. En estas intervenciones, los agentes han logrado rescatar con vida a niños, adolescentes y jóvenes emprendedores que habían sido raptados por estructuras criminales que buscan lucrarse a través de la extorsión y el chantaje a familias hondureñas.
La persistencia de estas bandas criminales genera un clima de constante inseguridad y zozobra entre la población, demostrando que los grupos delictivos continúan buscando vulnerar la tranquilidad de los hogares hondureños al atentar contra la integridad de menores de edad y jóvenes.