Las elecciones presidenciales brasileñas del 4 de octubre tienen un significado global. La incursión de Javier Milei en la competencia entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro sigue la línea trazada por Donald Trump. Esto se verifica en los insultos a Lula da Silva y en la agresión contra el juez Alexandre de Moraes.

El ministro del Superior Tribunal Federal, Moraes, no es un magistrado intrascendente. Entre el 18 de julio y el 12 de diciembre de 2025, Moraes tuvo suspendida su visa para ingresar a los Estados Unidos. Fue una decisión del Departamento de Estado, adoptada para sancionar varios pronunciamientos del juez.

Sanciones comerciales

Las sanciones contra el juez Moraes se dictaron al mismo tiempo que Trump elevaba los aranceles a las importaciones brasileñas del 10% al 50%. Fue una represalia explícita por las sanciones que la Corte de Brasil impuso al expresidente Jair Bolsonaro.

Estrategia de Trump

Al mantener las sanciones comerciales a Brasil, Trump consolida una política: la de intervenir en los procesos electorales de países de la región con auxilios o sanciones destinados a producir un resultado favorable a la estrategia exterior de su gobierno.

Antecedentes y perspectivas

Estos antecedentes permiten imaginar escenarios similares para las elecciones presidenciales argentinas del año próximo. La vocación intervencionista de Trump otorga una relevancia singular para la región a los comicios que se celebrarán en noviembre en los Estados Unidos.

La raíz del problema

La raíz del problema que está en juego aparece con claridad en un par de mapas que muestran el avance chino en el comercio mundial. El impresionante avance chino es el motivo principal de la reacción norteamericana, sobre todo bajo el poder de Trump.

Conclusión

La intervención de Milei en la campaña brasileña y la estrategia de Trump en la región son temas que seguirán siendo relevantes en el futuro. La influencia de China en el comercio mundial y la reacción de Estados Unidos serán factores clave en la política internacional.