En una reciente intervención pública, el presidente Javier Milei puso en tela de juicio la vigencia de la ONU y recordó la historia del G7, creado en la década de los 70, que hoy funciona como el G20.

Crítica a la ONU

Milei sostuvo que la organización mundial sigue anclada a la lógica de la posguerra. Según sus palabras, "> El esquema fundacional responde a 1945". Señaló que el Consejo de Seguridad está compuesto por quince miembros, de los cuales cinco son permanentes y poseen veto: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China (originalmente Taiwán, hoy Beijing).

De G7 a G20

El bloque de las siete economías surgió como respuesta a las repercusiones económicas de la guerra del Yom Kippur. En sus inicios, los países fueron elegidos según el PBI total de la primera mitad de los 1970s. Los integrantes originales fueron Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá. Milei explicó que, si se mantuviera el número de miembros pero se ajustara según la evolución del PBI, Italia y Canadá tendrían que ceder su lugar a China e India.

Posteriormente, la desintegración de la Unión Soviética llevó a la incorporación de Rusia, convirtiendo al G7 en G8, aunque su ingreso se debió más a su capacidad nuclear que a su peso económico. Con el tiempo, el conjunto se amplió nuevamente y dio origen al heterogéneo G20.

Lecciones de la historia empresarial

Milei citó el caso de Henry Sturgis Dennison (1877‑1952), empresario de la industria del papel que, a principios del siglo XX, influyó en la escuela institucionalista de la economía. Dennison asesoró a presidentes como Woodrow Wilson y Franklin Delano Roosevelt, y su experiencia práctica sirvió de modelo para economistas como John Kenneth Galbraith y Wesley Clair Mitchell. Según el propio Dennison, sus prácticas laborales anticiparon muchos de los avances atribuidos a la escuela de relaciones humanas.

En conclusión, Milei considera que la reforma de la ONU requeriría una revisión profunda de sus fundamentos de 1945, mientras que la evolución del G7 a G20 muestra cómo los organismos internacionales pueden adaptarse –aunque sea de forma forzada– a los cambios en la economía global.