El presidente Javier Milei impulsó este lunes la eliminación de restricciones a la venta de terrenos a compradores internacionales, tras la reciente decisión de la Corte Suprema que mantuvo vigente el artículo del decreto presidencial que permite dichas transacciones sin límites. La medida se produce en medio de la campaña electoral y a pocos días de la votación del Senado el 7 de agosto, donde se aprobó la supresión de ese mismo capítulo de la propuesta de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Decisión judicial y repercusión

El fallo de la Corte, que rechazó un amparo presentado por excombatientes de Malvinas, reactivó el debate sobre la soberanía territorial. El recurso había sido interpuesto hace casi tres años y, tras su rechazo, el artículo que autoriza la venta de tierras a extranjeros quedó sin cambios.

"El concepto de soberanía territorial era ‘anticuado’", afirmó el legislador Pablo Quirno durante la discusión en el Senado.

Tensión en el Congreso

La eliminación del párrafo sobre la venta de tierras generó fuertes discusiones entre distintos bloques parlamentarios, incluidos opositores y sectores no alineados con la corriente libertaria. La medida también implicó la remoción de disposiciones relacionadas con la gestión del fuego, lo que complicó la aprobación del resto del proyecto.

Estrategia política del Gobierno

Milei utilizó el tema para reforzar su discurso nacionalista, señalando a países como Brasil y, en menor medida, México, como supuestos obstáculos a la soberanía argentina. La polémica coincidió con la creciente atención pública a la cuestión de Malvinas, alimentada por la reciente campaña antiargentina vinculada al Mundial.

El presidente, que también se ha involucrado directamente en la promoción del tema, buscó capitalizar el clima político‑social para consolidar su base electoral antes de las próximas elecciones. La votación del Senado el 7 de agosto y la posterior declaración de Milei el 3 de septiembre marcan hitos clave en este proceso.