Meta, la compañía liderada por Mark Zuckerberg, lanzó una crítica pública a los grandes laboratorios de inteligencia artificial y, al mismo tiempo, calculó que podría destinar hasta 10.000 millones de dólares al año a los modelos de Anthropic, su principal proveedor.
La firma se ha convertido en uno de los clientes más importantes de Anthropic, pagando cientos de millones de dólares cada mes por sus herramientas, aunque recientemente redujo parte del gasto.
Según cinco fuentes con acceso a ambas compañías, los productos de Anthropic siguen alimentando proyectos internos de Meta, incluido Hatch, un asistente personal que opera 24/7 y fue probado con los modelos del rival.
El 10 de agosto de 2026, Zuckerberg publicó un extenso ensayo de 6.500 palabras en el que advirtió que los laboratorios de IA podrían concentrar poder en favor de grandes instituciones. No nombró a Anthropic ni a su CEO, pero escribió: > "Si esos laboratorios lideran, entonces el equilibrio de poder favorecerá a las grandes instituciones por encima de los individuos."
Internamente, Meta habría proyectado un gasto anual de 10.000 millones de dólares en los modelos de Anthropic. Nat Friedman, jefe de producto de IA en Meta, comentó que reducir el uso de esas herramientas podría impactar los ingresos de Anthropic antes de su posible salida a bolsa.
Tomasz Tunguz, inversor de Theory Ventures, describió la situación como: > "Es como ver a dos generales enfrentarse en el campo de batalla."
Dependencia y rivalidad
En enero, Zuckerberg reunió a su círculo cercano en Hawái para presentar Project OT (Organization Transformation), un plan para convertir a Meta en una empresa “AI native”. El proyecto preveía reorganizar la estructura, recortar equipos tradicionales y trasladar personal a áreas de IA en dos fases, en mayo y noviembre.
La iniciativa generó resistencia interna; empleados temían que la automatización sustituyera puestos y expresaron su descontento en canales corporativos, desencadenando una rebelión interna.
Anthropic, por su parte, se prepara para una salida a bolsa que podría valorarla en 2 billones de dólares, lo que intensifica la disputa financiera y estratégica entre ambas compañías.