La provincia de Mendoza informó que la presencia de la polilla de la vid, conocida como Lobesia botrana, cayó un 70 % en el relevamiento de la campaña 2026/27, y solicitó que se le declare zona libre de la plaga.
Origen y expansión de la plaga
En 2011, maquinaria agrícola importada de Chile introdujo la polilla en los viñedos mendocinos. El insecto completó su ciclo dentro de la vid, atacando frutos y pudriéndolos, y en una sola temporada se propagó a velocidad récord.
Financiación provincial tras el recorte nacional
Con la llegada del gobierno de Javier Milei, los fondos nacionales destinados al control de la plaga dejaron de llegar a partir de 2025. Ante la ausencia de recursos federales, el gobierno provincial asumió el 100 % del financiamiento para proteger la principal agroindustria regional.
"No hay plata para controlar Lobesia", advirtió el presidente del INV.
Estrategia y resultados de la campaña
El Instituto de Saneamiento y Calidad Animal de Mendoza (ISCAMEN) diseñó una estrategia de cinco temporadas consecutivas, combinando feromonas de confusión sexual y ampliación de la cobertura sobre más hectáreas y productores.
"Trabajamos sobre 130.000 hectáreas y con más de 9.000 productores", señaló José Orts, titular del ISCAMEN.
"Ya vemos una reducción del 70 % en la presencia del insecto", agregó.
La medida benefició especialmente a pequeños y medianos viticultores, que no podrían enfrentar la plaga sin apoyo institucional.
Solicitud de zona libre y perspectivas
Con los datos positivos, la autoridad provincial presentó una solicitud para que el sur de Mendoza sea declarado libre de Lobesia botrana. El próximo paso será la evaluación de los organismos nacionales para validar la petición.