Los All Blacks vencieron a los Wallabies por 43-21 este sábado en el Stadium Australia de Sídney y acumulan 13 triunfos consecutivos frente a Australia. La Copa Bledisloe ya estaba asegurada desde la semana pasada, cuando Nueva Zelanda ganó 50-19 en Auckland, pero el equipo visitante igual salió a imponer condiciones desde el arranque.

Un primer tiempo sin respiro

Nueva Zelanda resolvió el partido en los primeros cuarenta minutos. Antes de la media hora ya ganaba 22-0, con tries del wing Josh Moorby, el fullback Beauden Barrett, el ala Peter Lakai y el suplente Rieko Ioane. La defensa australiana no encontró respuestas ante la velocidad y la precisión del visitante.

El panorama se complicó aún más para los locales cuando el segunda línea Jeremy Williams recibió una tarjeta amarilla. Con un hombre de más, el octavo Wallace Sititi apoyó el quinto try y Beauden Barrett cerró la primera mitad con su segundo personal, tras una intercepción, para el 36-7 parcial.

"Estoy muy orgulloso de los muchachos, de la forma en que salimos a jugar en esa primera mitad", declaró el capitán neozelandés Codie Taylor. "Fue un verdadero desafío para nosotros esta semana asegurarnos de respaldar una actuación realmente buena de la semana pasada y creo que estuvimos descomunales en esos primeros 40 minutos".

La reacción australiana llegó tarde

Australia mostró momentos de lucidez en su línea de backs, sobre todo en el complemento. Tom Wright apoyó un try tras una jugada colectiva y Filipo Daugunu sumó el tercero a los 66 minutos, ante la mayoría de los 73.399 espectadores que poblaron el estadio.

Sin embargo, la diferencia ya era demasiado amplia. Los All Blacks incluso jugaron los minutos finales con 13 hombres, por la salida por lesión de Samisoni Taukei'aho y la tarjeta amarilla del debutante Chay Fihaki, pero sostuvieron la ventaja sin sobresaltos.

"Estoy destrozado", afirmó el capitán de los Wallabies, Harry Wilson. "Cuando le das una ventaja a un equipo como los All Blacks es difícil y no es suficiente para este grupo. Tenemos que mejorar mucho. Ha sido una serie muy decepcionante y vamos a tener que reagruparnos".

Bajas que no se notaron

Nueva Zelanda afrontó el partido con contratiempos: perdió a Jordie Barrett por una lesión en el gemelo antes del inicio y a Quinn Tupaea por una conmoción cerebral en los primeros minutos. Aun así, el equipo mantuvo el nivel y firmó una actuación contundente.

La racha de 13 victorias consecutivas sobre Australia refuerza la superioridad de los All Blacks en el historial reciente del rugby internacional. Los Wallabies, en tanto, deberán recomponerse después de una serie que su propio capitán calificó como decepcionante.