Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. subieron 134 puntos básicos al 7 de octubre, reduciendo drásticamente la diferencia con los bonos corporativos. En ese contexto, el bono de Apple con vencimiento en 2029 muestra hoy un spread de apenas 3 puntos básicos frente al Tesoro, frente a los más de 40 puntos que tenía hace un año.
Contexto de los tipos soberanos
Desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, los bonos soberanos a diez años de las principales economías aumentaron entre 80 y 90 puntos básicos. La combinación de alta inflación, déficits fiscales persistentes y mayores gastos en seguridad social, defensa e intereses de deuda impulsó a los bancos centrales a subir sus tasas de política monetaria entre 25 y 50 puntos desde mediados de año.
"Los niveles de tasas reales positivas y los déficits estructurales encienden alarmas en los mercados de deuda soberana", señaló la consultora Quantum.
Deuda pública y riesgos
China, EE. UU., Francia e Italia presentan deudas superiores al 100 % de su PBI, mientras que Japón supera el 200 %. En EE. UU. el déficit fiscal ronda el 7,5 % del PBI; en Argentina supera el 5 %. Estas cifras, junto a tasas reales de entre 2,92 % y 3 % —el nivel más alto de los últimos 23 años—, hacen que la llamada "tasa libre de riesgo" del Tesoro pierda parte de su credibilidad.
Impacto para la Argentina
El estrechamiento del spread eleva el costo de financiamiento para países con alto "riesgo país" como la Argentina, que debe sumar su propio margen al nivel ya elevado de los tipos estadounidenses.
"Más trabajo para el secretario del Tesoro, más costo para la Argentina", comentó Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE. UU.
Próximos escenarios
Quantum advierte que la volatilidad podría mantenerse y que los niveles de tasas podrían consolidarse por encima del promedio de las últimas décadas, lo que implicaría mayores desafíos para los emisores soberanos y corporativos.