Entre el 7 de julio y el 6 de octubre pasado, el indicador de riesgo país de la Argentina subió 173 puntos, ubicándose en 589. Solo Ucrania registró un aumento mayor en el mismo lapso.

Aumento del riesgo país

De los quince países analizados por Broda, catorce vieron encarecerse su costo crediticio; Brasil fue la única excepción, con una caída de 12 puntos tras la victoria de Flavio Bolsonaro. En Ecuador, Bolivia y Colombia el incremento superó los 50 puntos, pero quedó muy por debajo del salto argentino.

Financiamiento oficial bajo presión

El programa financiero presentado en julio no contemplaba un regreso al mercado internacional de deuda. > "El Programa Financiero presentado en julio no contemplaba un regreso al mercado internacional de deuda", señaló el consultor.

Según el informe, para 2027 el Tesoro necesita USD 24.900 millones y el Banco Central USD 9.000 millones, sin incluir reservas adicionales. Las fuentes previstas –colocaciones locales, desembolsos de organismos internacionales y líneas de crédito– se han vuelto más costosas o difíciles de conseguir.

Broda estima que el “canuto financiero” de USD 3.700 millones que el ex-ministro Luis Caputo proyectó iniciar el próximo año podría reducirse a USD 1.100 millones. > "Alrededor de USD 1.100 millones", calculó Broda.

Si en 2027 no se logran colocar los USD 5.000 millones previstos en bonos y los desembolsos de organismos se limitan a los USD 2.400 millones del presupuesto, el déficit del Tesoro rondaría los USD 13.000 millones, y podría acercarse a USD 22.000 millones al sumar las necesidades del BCRA.

Reservas y dolarización privada

El BCRA ha reducido sus compras de dólares, y la acumulación de reservas netas cayó de USD 9.800 millones mensuales a USD 7.700 millones a fin de septiembre. La dolarización del sector privado alcanzó USD 2.600 millones en agosto y supera los USD 20.000 millones desde octubre de 2025, concentrándose en flujos más que en stock.

Con la cercanía de las elecciones de 2027 y un calendario de vencimientos amplio, la presión sobre el mercado cambiario se intensifica, y la capacidad de respuesta del Estado dependerá de la evolución de estas variables.