La faena de novillos creció 7% interanual durante octubre y rompió el patrón estacional que suele ubicar a esa categoría por debajo de los novillitos en primavera. El dato surge de los registros de Documentos de Tránsito electrónico (DTe) del SENASA y fue analizado por el Rosgan, el mercado ganadero de Rosario.

El fenómeno llama la atención porque los traslados totales a faena siguieron en baja: se enviaron 1.042.400 animales, un 10% menos que en igual mes de 2025. Dentro de ese universo, los machos representaron el 56% y las hembras el 44%, una participación de las hembras que viene cediendo y que el mercado lee como señal positiva para recomponer el stock.

Un octubre que no sigue el manual

La producción de novillos pesados exige recrías más largas y engordes que suelen terminar hacia el final del verano. Por eso estos animales llegan a faena recién al comenzar el otoño, y su oferta relativa supera a la de los novillitos en otoño e invierno para caer en primavera y verano.

Octubre, según ese esquema, debería mostrar menos novillos que novillitos. Sin embargo, los envíos de novillitos cayeron 5,5% interanual mientras los de novillos subieron 7%. Desde el Rosgan calificaron la dinámica como "particularmente atípica para octubre".

Los corrales explican la anomalía

La composición de los feedlots refuerza la hipótesis de que hay más machos terminados o cerca del final de su ciclo. Al 1° de noviembre los corrales alojaban 2.063.375 animales, un volumen alto para la época.

La diferencia está en el detalle: el encierre de machos es 20% superior al de un año atrás, mientras que las hembras crecieron apenas 1%. En números absolutos hay más de 192.000 novillos listos para entrar a faena.

"La diferencia evidencia una mayor concentración de animales machos dentro de los sistemas de engorde a corral", señalaron los especialistas del mercado rosarino.

A esa mayor oferta de kilos terminados se suman la salida de hacienda de las islas y la competencia de Brasil, dos factores que explican por qué los precios de la categoría pierden firmeza en lugar de acompañar la suba de volumen.

El escenario deja una incógnita para los próximos meses: si el movimiento de octubre fue un hecho puntual o el inicio de un cambio más profundo en el calendario de la ganadería argentina.