La industria metalúrgica de Córdoba atraviesa un momento crítico: entre enero y agosto de 2026 la producción cayó 9,5% frente al mismo tramo del año anterior y el sector perdió más de 2.100 empleos formales en doce meses. El dato más visible de esa crisis es la paralización de Pauny, la fábrica de tractores de Las Varillas, que detuvo su planta y pone en riesgo cerca de 500 puestos directos en medio de una situación financiera con cheques rechazados y paros gremiales.
La mitad del entramado productivo, en rojo
El escenario no se limita a la metalurgia. Según el informe "Pulso Productivo" del tercer trimestre de 2026 de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), el 51% de las industrias que producen en la provincia está en una situación económica peor que un año atrás.
La contracción golpea con más fuerza a las microempresas: el deterioro llega al 60% de esas firmas y el 41% trabaja por debajo de la mitad de su capacidad instalada.
Confianza en caída y críticas a la política industrial
Ramón Ramírez, de la Cámara de Industriales Metalúrgicos, describió el clima del sector y apuntó contra la falta de definiciones oficiales. La entidad mide de forma permanente la confianza de sus asociados y el resultado es negativo.
"Desde nuestra cámara hacemos permanentemente una evaluación de la confianza de nuestros asociados; indudablemente se registra una caída de la confianza. No estamos viendo que haya políticas industriales", expresó Ramírez.
El referente también advirtió sobre las dificultades para competir con China en el mercado automotriz, un frente que suma presión a una actividad ya golpeada por la menor producción.
El caso Pauny, la cara más urgente de la crisis
La paralización de la planta de Las Varillas concentra la atención del arco productivo cordobés. La empresa arrastra una crisis financiera con cheques rechazados y conflictos gremiales que derivaron en la detención de la actividad, con el futuro de unos 500 empleos directos en juego.
El caso de Pauny se suma al deterioro general del entramado industrial: menos producción, menos puestos de trabajo y una caída sostenida de la confianza empresaria, según los datos relevados por la UIC y la cámara metalúrgica.