En el centro norte de la provincia de Santa Fe, un equipo del INTA Ceres confirmó la presencia de roya negra, provocada por Puccinia helianthi, en un cultivo de girasol que estaba en el estadio fenológico R1, inicio de la etapa reproductiva.
Características y condiciones de la enfermedad
La roya se manifiesta con pequeñas pústulas oscuras sobre el follaje. Su desarrollo depende de la susceptibilidad del híbrido, la fase del cultivo y factores climáticos como humedad y temperatura templada. Detectar los primeros síntomas permite definir con mayor precisión las medidas de manejo.
"Es fundamental recorrer los campos con mayor frecuencia y observar nuevas pústulas", señaló Facundo Colombo, jefe del INTA Ceres, Santa Fe.
Qué deben hacer los productores
Colombo indicó que, para decidir un posible tratamiento, se deben considerar dos criterios: el estado fenológico del girasol y la severidad de la enfermedad. Recomienda prestar especial atención entre el botón floral (R1) y el inicio de la floración (R5.1), etapa clave para la generación de fotoasimilados.
"El uso de fungicidas solo se justifica cuando la severidad supera el 5 % en el estrato medio o superior y la enfermedad aparece en al menos tres de cada cinco plantas", explicó el investigador.
Si se supera ese umbral, la recomendación es consultar a un asesor técnico para evaluar la necesidad y el momento oportuno de aplicar productos registrados. Después del estadio R5.5, la rentabilidad de los tratamientos disminuye, ya que el daño ya está instalado y la absorción del producto es limitada.
En resumen, la detección temprana y el registro detallado del híbrido, la fase del cultivo y la distribución de los síntomas son esenciales para decidir si conviene intervenir químicamente.
Próximos pasos
El INTA continuará con el monitoreo sistemático de los lotes afectados y mantendrá a los productores informados sobre la evolución de la enfermedad y las recomendaciones técnicas vigentes.