Un estudio realizado por entrenadores certificados y citado por The Guardian reveló que en los gimnasios se repiten diez conductas que provocan conflictos entre los usuarios, y ofreció una lista de recomendaciones para evitarlos.
Conductas que generan fricción
Dejar pesas, discos o barras fuera de su sitio obliga a otros a moverlas y aumenta el riesgo de accidentes. > "Dejar pesas tiradas obliga a otros a moverlas y puede ser peligroso", señaló Mathew Forzaglia.
La falta de higiene también es una queja frecuente. Entrenadores afirman que limpiar el banco o la máquina después de usarla evita que el sudor y la suciedad incomoden al siguiente usuario. > "Nadie quiere entrenar sobre sudor ajeno; basta con pasar un paño", añadió Mathew Forzaglia.
Ocultar equipos para entrenar varias estaciones a la vez bloquea el paso y dificulta la rutina de los demás, sobre todo en horarios de alta demanda. > "Acaparar máquinas rompe la dinámica, sobre todo en horarios pico", afirmó Laura Girard.
El ruido excesivo, como música sin auriculares o gritos antes de cada serie, interrumpe la concentración colectiva. Mantener un nivel de sonido moderado favorece un ambiente más productivo.
Usar el móvil durante el entrenamiento, revisando mensajes o redes sociales por períodos prolongados, ocupa espacio y tiempo en la máquina sin necesidad. La recomendación es salir del área de ejercicio si la llamada no puede esperar.
Recomendaciones para entrenar sin molestar
- Ordenar el material: volver a colocar discos, barras y mancuernas en su posición original.
- Limpiar superficies: pasar un paño a los bancos, colchonetas y máquinas después de cada uso.
- Utilizar solo lo necesario: si la rutina requiere varios equipos, ajustar la secuencia para no bloquear a otros.
- Controlar el ruido: usar auriculares y limitar las voces altas.
- Evitar el móvil en la zona de ejercicio: aprovechar el descanso entre series sin quedarse mirando la pantalla.
- Ser puntual en clases grupales: llegar a tiempo para no interrumpir la dinámica ni perder la parte inicial de la sesión.
- Pedir ayuda con respeto: preguntar antes de ofrecer asistencia o de cambiar de aparato.
- Descansar sin aislarse: tomar pausas entre series sin sentirse fuera de lugar, respetando el flujo del gimnasio.
"Dar consejos sin que los pidan rara vez ayuda, salvo en casos de riesgo", indicó Amanda Katz.
Seguir estos lineamientos permite que todos los usuarios aprovechen mejor los recursos y mantengan un ambiente ordenado y respetuoso.
Próximos pasos
Los entrenadores recomiendan que los centros fitness refuercen estas buenas prácticas mediante señalizaciones y campañas internas, para que la convivencia mejore de forma sostenida.