El viernes 25 de septiembre el nivel del río Pinula se disparó y provocó el derrumbe de viviendas en los sectores 2 y 4 de Villa Hermosa I, barrio de San Miguel Petapa que lleva 25 años bajo declaratoria de alto riesgo.

Antecedentes y alerta de la Conred

La Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (SE‑Conred) había advertido que la zona estaba catalogada como de alto riesgo mediante el Acuerdo Gubernativo 179‑2001. La entidad señaló que su prioridad es proteger la vida, ofrecer acompañamiento técnico y coordinar acciones de respuesta. Además, indicó que la emergencia actual requiere una solución integral: evaluaciones técnicas, alternativas habitacionales seguras y procesos de recuperación para reducir la exposición al peligro.

Reacción municipal y reclamos

El alcalde de San Miguel Petapa, Mynor Morales, inspeccionó el área y atribuyó los socavamientos a construcciones autorizadas en Santa Catarina Pinula, Ciudad de Guatemala y Villa Canales. > "Las aguas residuales de esas edificaciones son conducidas hacia el río Pinula, lo que incrementa su caudal cuando llueve", afirmó Morales.

Morales presentó un amparo ante la Corte de Constitucionalidad contra el presidente Bernardo Arévalo, los ministros de Finanzas y Comunicaciones y el secretario de Planificación, solicitando compensación o reubicación para los afectados. La visita del alcalde generó críticas de residentes que consideran insuficiente la atención municipal y exigen respuestas ante la pérdida de sus hogares.

Pronóstico climático y riesgos futuros

La Conred emitió un boletín que alerta sobre condiciones climáticas inestables entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre. Se esperan altas temperaturas, humedad, lluvias intensas y actividad eléctrica, con mayor impacto en el Altiplano Central y la zona Caribe. Estas condiciones podrían seguir erosionando las riberas del Pinula y desencadenar nuevos derrumbes.

En conclusión, la combinación de lluvias persistentes, una zona históricamente declarada de alto riesgo y la falta de soluciones habitacionales seguras mantiene a Villa Hermosa I en una situación vulnerable, mientras autoridades locales y nacionales buscan respuestas legales y técnicas.