Mariano Llinás tiene claro que el interés por Jorge Luis Borges no se agota. Y lo dice sin vueltas: "Me parece que es interminable la cantidad de conversación que uno puede tener sobre Borges. Estoy feliz de poder hablar de él y que me paguen por ello". Con esa disposición, el director presenta en Buenos Aires Biografía de Jorge Luis Borges, un documental de 323 minutos que se proyectará en Malba Cine todos los domingos a las 18 durante noviembre, con entradas agotadas desde antes del estreno.

La película tuvo su primera función en el país el jueves 5 de noviembre en el festival Fuera de Campo, que se desarrolla en Mar del Plata en paralelo al Festival Internacional de la ciudad. Llinás participó junto a su equipo y describió ese espacio como un refugio para el cine con criterio: "Es el lugar en donde siguen funcionando las cosas como funcionaban cuando el festival existía: las discusiones, los debates, cierta elección de películas con un criterio de modernidad, o de fuerza política en el sentido cinematográfico".

Una biografía que se pregunta si se puede filmar

El documental se apoya en el archivo personal del escritor —manuscritos, cartas, libros y anotaciones conservados en Nueva York— y desde ahí reconstruye un recorrido por los sitios donde vivió, los viajes que emprendió, los vínculos amorosos que tuvo y las polémicas en las que se metió. La narración en off de Llinás se combina con la presencia de Ernesto Montequín, investigador y traductor especializado en Borges, que funciona como guía en ese recorrido. La duración se divide en tres episodios y el relato avanza por Suiza, Islandia, Chile, China, Uruguay, Estados Unidos y España, entre otros destinos, siempre con algún motivo borgeano como disparador.

El título no es casual. Llinás contó que buscó evitar lo que denominó el "cotillón borgeano": "Si hay algo que tratamos de hacer es no meternos en esa especie de laberintos y tigres y cuchilleros que a la gente parece necesitar tanto". En esa línea, explicó que el eje del film es la posibilidad misma de contar una vida desde el cine: "El tema de la película es casi la posibilidad de hacer una biografía de Borges, si se puede hacer una biografía desde el cine".

El desafío de la duración

La extensión del documental no fue un obstáculo para el público. Llinás lo vivió como una señal alentadora frente a los discursos que auguran el fin de la atención prolongada: "Lo más grato de todo es la alegría que tenía la gente de ver una película de cinco horas". El director ya anticipa que las funciones podrían extenderse más allá de noviembre: "Supongo que les irá bien también en diciembre, porque cuando empieza tan fuerte es raro que se apague".

La producción está a cargo de Laura Citarella y la fotografía es de Agustín Mendilaharzu. Con este estreno, Llinás suma un nuevo capítulo a su vínculo con las películas de largo aliento y con un autor que, según sus propias palabras, sigue dando material para conversar sin límite.