A tres días de la votación de medio término, Estados Unidos mantiene en suspenso los resultados del Senado en Alaska y Misisipi. Ambos estados continúan con el escrutinio y la certificación de los sufragios, proceso que se extenderá hasta mediados de noviembre.

Por qué se alarga el conteo

En Alaska el conteo se realiza de forma manual. Cada papeleta debe ser revisada individualmente y la normativa estatal permite recibir votos por correo y del exterior hasta 15 días después de la jornada electoral. Solo al culminar ese plazo se activa el sistema de orden de preferencia, que redistribuye las segundas opciones hasta superar el 50 % de los votos. Por eso, el resultado final no se conocerá antes del 18 de noviembre.

"El proceso es exhaustivo y lleva tiempo, pero garantiza la precisión del resultado", explicó un funcionario del Departamento de Elecciones de Alaska.

En Misisipi, el retraso se debe a la validación de los votos provisionales. Estos se emiten cuando el registro del votante presenta inconsistencias y requieren una revisión posterior para confirmar su elegibilidad. La certificación de los recuentos de los condados está prevista entre el 10 y el 13 de noviembre.

"Los votos provisionales son esenciales para que nadie quede excluido, pero su verificación extiende el plazo de cierre", señaló la directora del Comité Electoral de Misisipi.

Otros escaños pendientes

La incertidumbre no se limita al Senado. Medios como Associated Press y CNN indican que más de 20 distritos de la Cámara de Representantes siguen sin un ganador definitivo. Los estados de California, Carolina del Norte y Florida albergan contiendas cerradas. En Florida, la congresista republicana María Elvira Salazar mantiene una ventaja, aunque su reelección aún no se ha confirmado oficialmente.

El panorama final del Congreso estadounidense dependerá de la culminación de estos recuentos y de la posterior certificación de los resultados en cada jurisdicción.