El diplomático cubano Richard Tur de la Concepción fue designado este viernes 6 de noviembre como experto de la ONU para el trienio 2027-2029, apenas diez días después de que Estados Unidos lo declarara persona non grata y lo expulsara del país. La elección se resolvió por aclamación y lo ubica en la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto, el órgano que asesora a Naciones Unidas en materia presupuestaria y administrativa.
Un puesto técnico, no un representante de gobierno
La comisión, conocida por su sigla ACABQ, reúne a 21 integrantes que la Asamblea General elige a título personal. No actúan como voceros de sus países de origen, sino como especialistas independientes. Que la designación haya salido por aclamación implica que no se presentó otro candidato para el cupo del grupo regional de Cuba o que ninguna delegación formuló objeciones formales.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, festejó el resultado en la red social X. Habló de “cálidas felicitaciones” para Tur y calificó la designación como una “nueva victoria de Cuba y un reconocimiento a su destacada labor a favor del multilateralismo y el trabajo de la Organización”.
Tur, por su parte, agradeció al MINREX y al equipo de la misión cubana ante la ONU “por el tremendo trabajo realizado en esta elección”. También ratificó “el compromiso con una gestión sólida de la ONU”.
El episodio que desencadenó la salida
El conflicto se originó el 27 de octubre, en el marco del debate anual de la Asamblea General sobre el embargo estadounidense. Según el relato difundido, Tur intentó arrebatarle el teléfono a J.P. Freire, jefe de Comunicaciones Estratégicas de la misión estadounidense y portavoz del embajador Mike Waltz, mientras este grababa la escena. El diplomático cubano le habría lanzado varios manotazos.
Esa misma noche, el secretario de Estado Marco Rubio firmó la orden de expulsión. Waltz aseguró en Fox News que Tur “estaría en un avión rumbo a La Habana dentro de las próximas 24 horas” y agregó: “Si pones una mano encima de un estadounidense aquí en Estados Unidos, el presidente Trump, el secretario Rubio y yo mismo no lo vamos a tolerar”.
El Departamento de Estado confirmó la salida del diplomático el 29 de octubre. Un vocero del organismo describió las tácticas cubanas como de “intimidación y opresión” y sostuvo: “Hemos dejado claro a la misión cubana que este individuo no es bienvenido en Estados Unidos”.
Recepción oficial en La Habana y antecedentes
El recibimiento en Cuba fue muy distinto. El viceministro primero Gerardo Peñalver Portal lo esperó en el Aeropuerto Internacional José Martí junto a casi una decena de funcionarios del MINREX. El 2 de noviembre, la cancillería organizó un acto en su sede con entre 40 y 50 personas. Allí Rodríguez Parrilla describió la conducta de Tur como “firme y valiente” y la presentó como un “ejemplo para la Diplomacia Revolucionaria”.
El caso también tuvo repercusión en organismos de derechos humanos. La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC) sumó a Tur a su lista de represores cubanos un día después del incidente. La entidad sostiene, además, que el diplomático tendría vínculos con la inteligencia de la isla: investigaciones de Martí Noticias y de la propia FHRC afirman que su padre operó como oficial del Departamento de Inteligencia MII bajo cobertura diplomática en Bolivia, Paraguay y Jamaica.
La designación se concretó en una semana compleja para La Habana en la Asamblea General. La resolución anual contra el embargo estadounidense se aprobó el 28 de octubre con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, muy lejos de los 187 apoyos que Cuba había logrado dos años antes.