Un aguará guazú macho que había sido rescatado en Villa Santa Rosa volvió a su hábitat este fin de semana: la Policía Ambiental lo liberó en el Parque Nacional Ansenuza, en el noreste de Córdoba, después de una escala sanitaria en el centro de rescate del Tatú Carreta.
El animal tiene entre tres y cuatro años y pesa unos 25 kilogramos. Según informaron desde la reserva, su peso es bajo para la edad que se estima. Antes de soltarlo, los veterinarios le practicaron análisis de sangre, una ecografía y estudios de materia fecal para confirmar que estaba en condiciones de regresar al ambiente natural.
Qué mostraron los estudios
Los controles descartaron los problemas más preocupantes. La veterinaria María Ahumada detalló el resultado de las pruebas: "Los análisis de sangre dieron resultados normales. También se realizó una ecografía para evaluar la posible presencia de un parásito renal, cuyo resultado fue negativo".
El único hallazgo fueron parásitos intestinales, habituales en animales que viven en libertad, según la especialista. Con ese cuadro estabilizado, el ejemplar quedó en condiciones de ser liberado.
Un chip para seguirle el rastro
Para no perderle el rastro, los profesionales le colocaron un chip interno de identificación. El dispositivo permite conocer la trazabilidad del animal si en el futuro vuelve a ser avistado o si necesita asistencia otra vez.
El operativo combinó el rescate inicial en Villa Santa Rosa, la atención primaria en el Tatú Carreta y la suelta final en Ansenuza, un corredor natural clave para la fauna de la región.