Phoebe Cates, conocida mundialmente por su papel de Kate Beringer en Gremlins (1984), dejó de trabajar como actriz a principios de los 2000 para abrir una boutique y enfocarse en su vida familiar.
Primeros pasos en la industria
Nacida en el verano de 1963 en Nueva York, proviene de una familia vinculada al cine; su padre, Joseph Cates, y su tío, Gilbert Cates, fueron directores y productores. A los diez años comenzó a modelar para revistas y, a los catorce, una lesión de rodilla la apartó del ballet, orientándola hacia la actuación.
Los inicios en el cine y la desilusión
Su debut cinematográfico llegó con Paradise (1982), donde tuvo que grabar varias escenas de desnudo. Tras descubrir que la producción utilizó dobles de cuerpo sin su consentimiento, declaró: > "No volveré a participar en una producción que me obligue a usar dobles de cuerpo", afirmó Cates. Ese episodio marcó su postura frente a proyectos que exigieran vulnerabilidad física.
El salto a la fama
A pesar de los papeles con contenido erótico en Aquel excitante curso (1982) y Escuela privada... para chicas (1983), fue en Gremlins donde alcanzó la mayor notoriedad. El director Joe Dante y el productor Steven Spielberg la eligieron por la química que mostraba con Zach Galligan, quien interpretaba a Billy Peltzer. Cates repitió su rol en la secuela Gremlins 2 (1990).
Diversificación y últimos trabajos
Durante la década de los 80, la actriz alternó el cine con teatro en Broadway y Off-Broadway, donde encontró papeles más sustanciosos. En la gran pantalla apareció en Cita con un ángel (1987), Neon Nights (1988) junto a Michael J. Fox, Esfúmate Fred (1991), Maldito Nick (1993) y La princesa Caraboo (1994), compartiendo protagonismo con su esposo Kevin Kline, con quien se casó en 1989.
Prioridad a la familia y el retiro
El nacimiento de su segundo hijo coincidió con el estreno de La princesa Caraboo. La maternidad y la necesidad de estar presente en la crianza hicieron que Cates relegara su carrera actoral. Desde entonces, su única aparición como Kate Beringer fue en 2001, y no volvió a aceptar nuevos proyectos cinematográficos.
Un nuevo rumbo comercial
En los últimos años, la ex-estrella se ha dedicado al comercio, abriendo una boutique que refleja su gusto por la moda y el diseño. La iniciativa le permite combinar su experiencia en el mundo del estilo con una vida más privada y centrada en la familia.