El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, responsabilizó a la inmigración por la ola de disturbios que sacudió a Francia este sábado, cuando las protestas de los chalecos amarillos derivaron en incidentes y destrozos en distintas ciudades del país y dejaron más de 1.500 detenidos. El mandatario usó su red social Truth Social para pedirle al gobierno francés que cierre las fronteras y recupere el control de la situación.
El mensaje del mandatario
En su publicación, Trump sostuvo que el ingreso de personas de otras regiones del mundo está detrás del conflicto que atraviesa el país europeo. "¡Francia está en llamas!", escribió, y agregó que esa situación responde a la llegada de extranjeros que, según su visión, albergan resentimiento contra la nación.
"¡Cierren sus fronteras y tomen el control, antes de que sea demasiado tarde!", concluyó el presidente estadounidense en su mensaje.
Una jornada de alta tensión
Las manifestaciones de los chalecos amarillos, un movimiento que se identifica por el chaleco reflectante que usan sus integrantes, se extendieron por varias ciudades francesas y terminaron con enfrentamientos, daños materiales y un operativo policial de gran escala. El saldo de más de 1.500 detenidos convirtió la jornada en una de las más conflictivas de los últimos tiempos para el gobierno de Emmanuel Macron.
Repercusiones internacionales
La situación francesa motivó pronunciamientos de referentes políticos de distintos países, que siguieron con atención lo ocurrido. La postura de Trump se suma a ese contexto de debate sobre seguridad, migración y orden público en Europa.
El episodio vuelve a poner en el centro de la escena la discusión sobre las políticas migratorias y la capacidad de los Estados para contener protestas sociales de gran magnitud, un tema que el mandatario estadounidense suele colocar entre sus prioridades.