El Museo del Puerto, institución municipal de Ingeniero White inaugurada en 1987 en plena recuperación democrática, sostiene desde 1988 un proyecto editorial que lleva el nombre de su primer libro: La Cocina del Museo. A través de ese sello, el museo publica libros, folletos, panfletos, papeles, servilletas, póster, catálogos, revistas y hasta una producción discográfica que reúnen la memoria, la cultura popular y la vida cotidiana de la comunidad portuaria.
La editorial nació casi junto con el museo y se apoya en un archivo que hoy reúne más de 1200 entrevistas a vecinas y vecinos de Ingeniero White, además de fotografías, documentos y objetos. Ese material heterogéneo y ecléctico sobre trabajos, fiestas, luchas, comidas, sueños, palabras y afectos es la base de buena parte de las publicaciones, junto con catálogos de muestras, textos surgidos de talleres y colecciones de voces y escrituras contemporáneas.
Lo Particular, autores actuales y afectividad
Desde 2021, el sello desarrolla la colección Lo Particular, pensada para hacer circular textos de autoras y autores actuales en torno a un objeto, un lugar, una práctica o una persona en especial. La propuesta busca articular lo íntimo con temas de historia, sociedad, economía y el mundo, tramados por la afectividad.
De esa colección ya salieron "Un misterio llamado bandeja", de Agustina Paz Frontera y Jimena Zeitune (2021); "Libro Barco", de Melisa Depetris y Julio Depetris (2022); "Tres Algarrobos", de Juan Laxagueborde (2024); y "Benito", de Martín Rodríguez (2026).
Un museo que cocina, borda y camina el puerto
El proyecto editorial es una pata más de una institución que funciona como espacio comunitario. Todos los fines de semana, la cocina del museo recibe a vecinas de la Asociación Amigas del Museo, que preparan chocolate, tortas y masitas junto a cocineras barriales, colectivos inmigrantes y agrupaciones vecinales. A eso se suman actividades educativas como el taller de bordado miniatura —con más de seis años de trabajo, más de mil bordados, cinco muestras y miles de charlas—, recorridos con escuelas, caminatas por el puerto, talleres de escritura y de hacer lanchitas a partir de los saberes de quienes viven en el puerto.
El museo también arma muestras, acompaña eventos comunitarios y mantiene un patio que funciona como sala a cielo abierto. Muchas de las publicaciones del sello, la mayoría ya agotadas, pueden descargarse en PDF a través de la sección Papeles Públicos del museo, que incluye un catálogo de libros al que todavía resta sumar los últimos títulos de Lo Particular.
Con casi cuatro décadas de trabajo ininterrumpido, La Cocina del Museo se consolidó como una usina de publicaciones que encuentra en lo particular una forma de narrar el mundo desde un puerto bonaerense.