El sábado 17 de octubre de 2026, Francia se vio envuelta en una serie de protestas que reunieron a cerca de 75 mil personas en distintas urbes del país, quienes reclaman la subida de precios de la vida cotidiana, los servicios y el combustible, además de los recortes en el presupuesto educativo.

Los aglomerados incluían a los habituales “chalecos amarillos”, estudiantes de secundaria y universitarios, agricultores y representantes sindicales. Las concentraciones se dieron en París, Marsella, Lyon, Lille, Burdeos y otras ciudades.

En la capital, los enfrentamientos se concentraron en la Plaza de la República, los Campos Eliseos, la Plaza de la Madeleine, la Plaza Vendôme y la Concordia, generando los incidentes más graves.

Alcance de la movilización

Según datos oficiales, la cifra total de participantes en todo el territorio francés rondó los 75 mil. La magnitud de la protesta supera a la registrada en septiembre, cuando ya se habían registrado movilizaciones por distintos motivos.

Represión y detenciones

La respuesta policial incluyó el uso de equipos antidisturbios y detenciones masivas. Al cierre de la jornada, las autoridades confirmaron más de mil arrestos en todo el país. Entre los incidentes más llamativos, el ayuntamiento histórico de Limoges, construido en 1883 y con arquitectura inspirada en el edificio parisino, fue incendiado durante los disturbios.

Reacción del presidente

El presidente Emmanuel Macron, quien vuelve a ocupar el cargo, condenó los actos violentos y advirtió sanciones.

"Aquellos que rompieron, atacaron prefecturas y comercios, pillaron hasta nuestras alcaldías, serán perseguidos y castigados", afirmó el mandatario.

El episodio marca la primera vez que Francia experimenta una situación comparable a la revuelta social de 2018, cuando también se registraron amplias protestas contra la política del gobierno.

Se espera que las autoridades revisen las medidas de seguridad y que los sindicatos presenten nuevas demandas en los próximos días.