La visita del papa León XIV a la Argentina volvió a instalarse como posibilidad concreta. El aval médico de su cirujano, la continuidad de los preparativos en el Vaticano y el desembarco de una nueva delegación de la Santa Sede en Buenos Aires reactivaron la expectativa de que el pontífice llegue al país entre el 8 y el 11 de noviembre, en el marco de una gira por Uruguay, Argentina y Perú programada del 6 al 17 de noviembre.
No hay todavía una ratificación oficial del viaje ni una comunicación que lo suspenda o lo reprograme. Pese a esa ausencia, las autoridades eclesiásticas y del Gobierno argentino que coordinan el operativo leyeron esos tres movimientos como señales de peso y sostuvieron las tareas de organización mientras la salud del Papa generaba interrogantes.
El parte médico que cambió el clima
El sábado llegó desde Roma la palabra más esperada. Stefano Margaritora, el cirujano que encabezó la intervención del martes 13 de octubre en el hospital Gemelli, sostuvo que el pontífice está en condiciones de encarar el desplazamiento a Sudamérica.
"En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar", afirmó el especialista en una entrevista difundida por Vatican News.
Margaritora también puso plazos a la recuperación de León XIV, de 71 años, operado para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho por un adenocarcinoma. "Creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más", señaló.
El alta llegó el sábado 17 de octubre, tras cuatro días de internación. El Papa dejó el Gemelli caminando, saludó a los fieles y volvió al Vaticano. Los análisis de sangre dieron dentro de los parámetros normales, la función cardíaca era satisfactoria y el pulmón operado evolucionaba según lo previsto, de acuerdo al informe del cirujano. Este domingo se espera que pronuncie el Ángelus desde el Palacio Apostólico, su primera aparición pública desde Roma después de la cirugía.
Prudencia en la Casa Rosada
El pronunciamiento del médico tuvo efecto inmediato en Buenos Aires. En el entorno del presidente Javier Milei lo calificaron como "muy importante", aunque desde el Gobierno pidieron manejar el tema con "prudencia" hasta que la Santa Sede anuncie una decisión definitiva.
La segunda señal llegó por la vía administrativa. El viernes 16 de octubre, mientras el Papa seguía internado, el Vaticano mantuvo el programa de actividades para los tres países y difundió precisiones sobre ceremonias, acreditaciones y condiciones de cobertura. También quedó cerrada la lista de periodistas que viajarán en el avión papal, un trámite que llamó la atención de los organizadores argentinos por haber ocurrido en plena semana de dudas.
Con ese panorama, la Iglesia y el Gobierno aguardan la confirmación formal de la gira. La agenda argentina sigue reservada para la segunda semana de noviembre, a la espera de que Roma oficialice lo que por ahora es optimismo.