La desaceleración de la inflación ya no se traduce en una recuperación del poder adquisitivo. Tras el ajuste inicial del gobierno de Javier Milei, los salarios lograron recomponerse parcialmente, pero no recuperaron los niveles previos. La economía parece haber ingresado en una etapa de estancamiento, donde los ingresos apenas acompañan la inflación del 2% mensual, sin revertir la pérdida acumulada.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, admitió que los salarios reales de hoy están por debajo de los de 2023. El informe de la consultora C-P sostiene que la desinflación no trae recuperación, sino estancamiento. Las paritarias buscan administrar un ingreso que apenas logra mantenerse con suerte a la par del ritmo inflacionario.
Del shock al estancamiento
El ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei se expresó principalmente a través de una aceleración inflacionaria que licuó ingresos y obligó a las paritarias a correr detrás de los precios. Sin embargo, el escenario actual está marcado por una inflación más estable, pero también por una recuperación salarial que perdió impulso.
La nueva dinámica de las negociaciones paritarias
Con una inflación que se movió en torno al 2,0% mensual, la mayoría de los acuerdos comenzaron a tomar ese nivel de referencia. Las sumas fijas, bonos extraordinarios y revisiones de corto plazo ganaron protagonismo frente a los aumentos incorporados al salario básico, dando lugar a mejoras puntuales y heterogéneas entre sectores, pero sin consolidar una recuperación permanente del ingreso.
La desaceleración de la inflación dejó de traducirse en una mejora de los salarios. La respuesta está en la nueva dinámica de las negociaciones paritarias, que permitió empatarle a la inflación, pero difícilmente recuperar lo perdido. El informe de los economistas Federico Pastrana y Pablo Moldovan sostiene que el proceso de desinflación garantiza apenas que los salarios se estanquen y no vuelvan a caer como a fines de 2025, aunque no alcanza a recuperar lo perdido.
El ajuste permitió, en el mejor de los casos, empatarle a la inflación, pero difícilmente recuperar lo perdido. La economía argentina sigue sufriendo un estancamiento salarial, con salarios que apenas acompañan la inflación y siguen por debajo de los niveles de noviembre de 2023.