La victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil desató una fuerte depreciación del real que cambió el tablero del mercado agrícola internacional. Los fondos que operan en el CME Group de Chicago aprovecharon ese nuevo escenario y profundizaron la liquidación de contratos de soja, maíz y trigo, lo que se tradujo en bajas marcadas para el poroto y la harina de soja este lunes. El aceite logró sostenerse, aunque sin fuerza suficiente para revertir la tendencia del resto de los productos.

La lógica es simple: con un real más débil, los productores brasileños reciben más moneda local por la misma cantidad de grano, siempre que los precios internacionales no sigan cayendo. Esa ventaja competitiva inmediata para una potencia agroindustrial como Brasil terminó de empujar hacia abajo a un mercado que ya venía en proceso bajista.

El efecto en la plaza argentina

En A3 Mercados el fenómeno se repitió, pero con menor intensidad. La razón es que la mayor parte de la demanda de poroto en el país se explica por el sector agroindustrial, lo que amortigua el golpe. Si la matriz comercial argentina fuera equivalente a la brasileña, el negocio, con derechos de exportación mediante, sería ruinoso para el grueso de los productores agrícolas.

Un dato concreto ayuda a dimensionar la brecha. El FAS teórico de la soja Rosario condición cámara estimado por la Bolsa de Comercio de Rosario para el viernes 23 de octubre se ubicó en 358,5 u$s/tonelada para embarque en noviembre próximo, con un FOB oficial spot de 494,0 u$s/tonelada. Para esa misma fecha, la capacidad teórica de pago de la industria aceitera argentina alcanzó los 376,1 u$s/tonelada para la posición noviembre 2026.

Precios y alicientes

Esa diferencia explica que el contrato de Soja Rosario Noviembre 2026 de A3 Mercados terminara el viernes pasado en un promedio de 366,9 u$s/tonelada y este lunes cerrara en 365,2 u$s/tonelada. El retroceso es leve en la comparación diaria, pero se vuelve más notorio para quien recuerda que un mes atrás ese mismo contrato superaba los 380 u$s/tonelada.

Para los productores que no tomaron posición en ese momento, el dato ya no cambia nada. Aun así, el nivel actual de precios deja al menos una lectura posible: la situación podría ser peor. La atención del mercado sigue puesta en cómo evolucione el tipo de cambio en Brasil y en si los fondos de Chicago continúan liquidando posiciones en soja y maíz en las próximas ruedas.