La Justicia puso en marcha la venta de los bienes de Algodonera Avellaneda, la textil quebrada vinculada a integrantes de la familia Vicentin. El juez Fabián Lorenzini, a cargo del expediente, habilitó la pre-inscripción para adquirir los activos y establecimientos de la sociedad, con fecha límite el 11 de noviembre de 2026 a las 12.45. En paralelo, se reciben ofertas por un edificio de la firma en la Ciudad de Buenos Aires, que tiene un piso de US$1.750.000.

La compañía acumula una deuda financiera que supera los US$260 millones, y su acreedor principal es el Banco Nación. Ese pasivo es el telón de fondo de un proceso que busca preservar el valor de las plantas que siguen operando y, al mismo tiempo, atender a los acreedores que llevan años esperando.

Un formulario y una fecha límite

Los interesados en los activos industriales deben anotarse a través de un formulario web que el juzgado habilitó para tal fin. La convocatoria alcanza a los distintos establecimientos de la empresa, con especial atención a la hilandería y tejeduría radicadas en el parque industrial de la ciudad donde tiene asiento la firma.

En su resolución, el magistrado describió el cuadro que atraviesan los trabajadores de la textil. Habló de una "gravísima situación de vulnerabilidad económica, social y sanitaria" que afecta a las familias que dependen de la empresa, un diagnóstico que, según indicó, quedó expuesto a lo largo de las audiencias del proceso.

Lorenzini también explicó el criterio con el que se encara la venta: se trata de "preservar tanto los intereses de los acreedores concurrentes (largamente postergados), cuanto el valor real de mercado de los activos", que siguen en funcionamiento y con un mantenimiento aceptable, para que resulten atractivos a posibles inversores.

El edificio porteño y la base de la puja

El inmueble ubicado en Luis Sáenz Peña 1074, que en su momento fue sede de las oficinas de Vicentin Saic y AA, tiene la autorización de venta firme desde marzo de este año. Por eso las ofertas se recibirán directamente en el expediente hasta el mismo plazo del 11 de noviembre.

La base para competir es la penúltima mejor oferta presentada por la firma Electroluz SRL: US$1.750.000. El juzgado aclaró que no hay restricciones en cuanto a la forma de pago, sea entrega y saldo, y que esas condiciones quedarán sujetas al análisis de los interesados.

Qué se juega en la liquidación

La apertura de la inscripción formaliza un mecanismo que busca continuidad para una empresa que llegó a la quiebra liquidativa. La decisión de Lorenzini apunta a que los activos no pierdan valor mientras se define su destino y a que los acreedores, postergados durante buena parte del proceso, puedan cobrar.

El plazo vence el 11 de noviembre de 2026 a las 12.45, tanto para la pre-inscripción de los establecimientos como para las ofertas por el edificio porteño.