La organización del Balón de Oro decidió cerrar al máximo el círculo de quienes acceden al resultado. Según France Football, solo dos personas conocen de antemano el nombre del ganador, una medida pensada para que la filtración no arruine la sorpresa de la ceremonia.

El dato no es menor: el premio que distingue al mejor futbolista del año se define por la votación de 100 periodistas, y cualquier escape de información antes de la gala desarma el suspenso que la publicación francesa cuida como parte del espectáculo.

Un recuento con pocos testigos

La restricción alcanza a todo el proceso posterior a la votación. El recuento de sufragios se hizo bajo ese mismo hermetismo, con un grupo mínimo de involucrados y sin circulación del resultado fuera de ese círculo.

La lógica es simple: cuanta menos gente maneje el nombre, menos chances hay de que se conozca antes de tiempo. La organización apunta a que el anuncio llegue intacto al momento de la entrega.

El antecedente que explica la cautela

La obsesión por el secreto responde a una experiencia repetida en premios de este tipo: cuando el resultado trasciende antes de la gala, la ceremonia pierde impacto y el ganador queda expuesto a rumores cruzados. Con este protocolo, France Football busca que la única voz autorizada sea la del anuncio oficial.

El mecanismo también protege a los propios votantes, que quedan fuera del circuito de filtraciones una vez emitido su sufragio. El sistema de 100 periodistas ya es parte de la tradición del galardón y ahora se combina con un resguardo extremo del escrutinio.