Entre diciembre de 2023 y octubre de 2026, la Argentina recibió 60 auditorías sanitarias internacionales, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. El organismo presentó el número como una muestra de que el país afianza su lugar entre los exportadores agroindustriales del mundo. En términos de gestión, equivale a un promedio de 20 inspecciones por año.

El dato no es menor para el comercio exterior: las auditorías son el mecanismo con el que los países compradores verifican que carnes, lácteos, frutas y otros productos cumplan sus requisitos. Sin ese visto bueno, los mercados se cierran o no se abren. El Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) es la pieza clave de ese engranaje.

Quiénes auditaron y qué miraron

Chile y China fueron los países que más inspecciones realizaron, con foco en carne bovina, lácteos, frutas y el reconocimiento de condiciones sanitarias. Más atrás aparecen Brasil (cinco), Corea (cuatro) y Filipinas, México y Perú (tres cada uno). El resto se distribuyó entre otros destinos, con controles sobre productos pesqueros, genética animal, semillas y alimentos para animales.

La Secretaría sostuvo que estas evaluaciones permiten verificar el cumplimiento de requisitos de "inocuidad, sanidad animal y protección fitosanitaria". Y agregó que sus resultados "contribuyen al mantenimiento de mercados habilitados, la apertura de nuevos destinos y la ampliación de los productos autorizados para exportar".

Lo que viene

El calendario seguirá cargado. Para lo que resta de 2026 y durante 2027 se aguardan nuevas auditorías de Filipinas, Japón, Chile, Tailandia y Corea, ligadas a productos cárnicos, lácteos y habilitación de establecimientos. La Unión Europea ya confirmó cuatro inspecciones presenciales para el año próximo, que abarcarán inocuidad alimentaria, residuos y contaminantes, además de aspectos sanitarios de productos de origen animal y vegetal.

El comunicado oficial define al Senasa como "el garante de la sanidad animal, la protección vegetal y la inocuidad y calidad de los alimentos". La responsabilidad es central para un país que depende del agro para generar divisas.