La preocupación por la chicharrita del maíz vuelve a ser un tema prioritario en la agenda agronómica del país. Los últimos informes de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis muestran que la plaga sigue presente en más del 98% de las localidades monitoreadas en el NOA y el NEA.
La situación en cada región
En el NOA, aunque se evidenció una leve disminución en la abundancia de la plaga, los niveles poblacionales siguen siendo elevados. > 'La presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes ya cosechados es un componente epidemiológico crucial', sostienen los técnicos de la Red.
Estrategias de control
En el NEA, la situación es similar, con un tercio de las trampas ubicadas en lotes de maíz en madurez fisiológica. Los técnicos destacan la importancia de sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos para comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga.
Consecuencias para la producción
La chicharrita del maíz puede tener un impacto significativo en la producción de maíz, especialmente en las zonas endémicas. Los productores deben estar atentos a la evolución de la plaga y tomar medidas para controlar su expansión.
Próximos pasos
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis recomienda evaluar estrategias de manejo complementarias para reducir la abundancia poblacional del vector. Los productores deben trabajar en conjunto con los técnicos para implementar estas estrategias y minimizar el impacto de la plaga en la producción de maíz.