Julieta Laso sigue adelante con Fabriquera, el álbum de doce canciones que armó junto a Daniel Melingo y que ahora presenta en vivo por distintas ciudades del país. La muerte del músico, a fines de junio pasado, cambió el sentido de ese proyecto: Melingo había participado de la producción musical, aportó la mayoría de las canciones y hasta grabó guitarras y otros instrumentos. Su voz también quedó registrada en el disco.

La presentación porteña estaba prevista en el Teatro Margarita Xirgu para el 23 de octubre, una fecha que Melingo no llegó a vivir. El concierto se hizo igual y funcionó como despedida y como puesta en escena de un trabajo que la cantante define atravesado por la ausencia de su maestro.

Un disco hecho en sociedad

Laso venía soñando con cantar junto a Melingo desde que eligió el camino del canto. Según contó ella misma antes del lanzamiento, sentía que su voz tenía relación con ese universo de arrabal y de orilla que Melingo narraba en sus canciones.

El vínculo se extendió unos cinco años, en los que la cantante lo acompañó en conciertos y tomó nota de sus indicaciones. “No tengo ninguna duda de que fue mi maestro y lo seguirá siendo”, dijo Laso sobre Melingo, a quien llamaba “Maestro”.

Fabriquera reúne versos de autores como Dante Linyera, Carlos de la Púa, Julián Centeya, Evaristo Carriego, Patxi Andión y María Celeste Torre, compañera de vida de Melingo y socia creativa en varios proyectos. El resultado se puede escuchar por capas, con climas que mezclan lo dulce y lo ácido de un mismo recorrido musical.

El duelo y la gira

Consultada sobre cómo vive estos días, Laso habló de una sensación de orfandad artística. “Estos días, en que salió el disco, sentí muy fuerte su ausencia”, reconoció. Aun así, sostiene que el duelo es un proceso y que el material la tuvo inmersa durante meses.

La agenda de noviembre está cargada. El 1 actúa en Studio Theater, en Córdoba; el 6 en la Sala Lavardén de Rosario; el 8 en el teatro El Círculo de Mendoza; el 13 en Club Tri de Mar del Plata; el 14 en Sala Metro de La Plata; el 20 en el teatro Rosita Ávila de Tucumán; el 21 en el Museo de los Instrumentos de Salta. El cierre será en Buenos Aires, con dos funciones en el Torquato Tasso los días 25 y 26, junto a Camila Sosa Villada.

Laso construyó en la última década un ida y vuelta entre Salta y Buenos Aires, con proyectos que la llevaron a compartir escenario con “Macha” Asenjo y El Bloque Depresivo. Su repertorio combina clásicos del tango con autores menos transitados, siempre con una mirada propia sobre el género.