Cande Tinelli, hija del conductor Marcelo Tinelli, publicó en Instagram un clip de su sesión de entrenamiento y, tras recibir mensajes que atacaban su figura y hábitos alimenticios, lanzó un contundente llamado a la prudencia en los comentarios.

Detalle de la rutina

El video, grabado por su entrenador personal, muestra una serie estructurada en cinco bloques que trabaja todo el cuerpo. Inicia con remo con mancuernas y sentadillas, enfocándose en espalda y piernas. Continúa con ejercicios para los brazos, como jalones en polea a un brazo y curl de bíceps con mancuernas. En la tercera fase aparecen sillón de cuádriceps, tríceps en polea y sentadillas búlgaras. Cierra con plancha con elevación de rodillas y crunch abdominal con peso.

"El objetivo de Cande es ganar fuerza, por eso la rutina está pensada para que el cuerpo trabaje de forma integral", explicó su entrenador en la descripción del post.

Reacciones y debate

Algunos usuarios cuestionaron la ausencia de ciertos nutrientes en la dieta que acompañaría el entrenamiento. Uno escribió: "Le falta la proteína, los carbs, la fibra y las grasas saludables, si no, al dope todo!!!". Otro añadió: "¡Que comience por comer!".

Cande decidió exponer ambos comentarios y contestar públicamente:

"Chequear a una flaca es igual que bardear a una gorda. No hay diferencia. Desde que nací tengo trastornos y un montón de mambos detrás de un cuerpo que quizás ni sabés", manifestó.
"No opinen sin saber porque a mí me puede afectar al igual que a una persona con obesidad. Cuidado con las palabras y lo que dicen. Envidiosas resentidas. Seguro no son felices con sus cuerpos por eso entran a bardear, la gente que es feliz no rompe las pelotas", agregó.

Esta no es la primera vez que la diseñadora aborda el tema. En septiembre del mismo año había criticado la presión de las redes sobre el déficit calórico y la obsesión por una vida “saludable” inalcanzable, llegando a pedir: "Sean normales por el amor de Dios, ¡dejen de enfermar cabezas sanas!".

Con su nuevo mensaje, Cande vuelve a señalar el daño que provocan los juicios sobre el cuerpo y la alimentación de desconocidos, invitando a la comunidad a reflexionar antes de lanzar críticas.