El miércoles 28 de octubre de 2026, el presidente Javier Milei evitó pronunciarse sobre la operación que trasladó a Flávio Bolsonaro, excandidato del Partido Liberal brasileño, desde la frontera argentina hasta Miami, mientras centró su agenda en inversiones mineras en la provincia de Catamarca.

Silencio institucional

Desde la Casa Rosada se informó que Estados Unidos aún no ha enviado comunicaciones oficiales sobre la recepción del político brasileño, y que la administración argentina mantiene la cautela al respecto.

"No se sabe si después dirá algo o no", indicaron voceros de la Presidencia.

Detalles del traslado

El vuelo privado, un Gulfstream G550 de matrícula argentina, despegó a primera hora del día, realizó una escala técnica en Guayaquil y evitó sobrevolar territorio brasileño. Al aterrizar en el aeropuerto de Opa Locka, en Miami, Bolsonaro descendió acompañado solo por su esposa y tres escoltas.

"Claramente puede haber algún tipo de llamado", comentó una fuente reservada.

Ni el mandatario ni el canciller Pablo Quirno emitieron declaraciones en redes sociales sobre la logística que permitió al excandidato y su familia entrar a Argentina y partir hacia EE. UU.

El asesor presidencial Santiago Caputo y su equipo señalaron que los medios fallaron en cubrir el hecho, mientras el legislador Agustín Romo criticó la falta de verificación periodística.

"A veces, y solo a veces, es muy positivo que el periodismo repita cualquier cosa sin chequear nada", escribió Romo.

Agenda minera en Catamarca

Ese mismo día Milei viajó a la provincia de Catamarca para inaugurar dos proyectos de Rio Tinto: la expansión Fénix 1B y la nueva planta Sal de Vida, que suman una inversión de USD 1.400 millones y añaden 25 000 toneladas anuales de litio.

La comitiva, integrada por Karina Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo, partió de Buenos Aires a las 17:00 y llegó a la capital catamarqueña a las 18:50, donde fue recibida por el gobernador Raúl Jalil.

Posteriormente, el presidente tomó un vuelo militar hacia el Salar del Hombre Muerto, a 4 000 metros de altitud, en la zona limítrofe con Salta.